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Día de la Tierra: por qué la seguridad hídrica depende del clima, los ecosistemas y el territorio

Cada 22 de abril se celebra el Día de la Tierra, una fecha que invita a reflexionar sobre la relación entre los sistemas naturales que sostienen la vida y las decisiones que tomamos como sociedad para protegerlos. En ese contexto, hablar del planeta también implica hablar del agua. No solo porque es un recurso esencial para la salud, la producción y el desarrollo, sino porque hoy la evidencia científica demuestra que el agua está en el centro de muchos de los desafíos ambientales más urgentes de nuestro tiempo.

En Agua Segura, entendemos que la seguridad hídrica no puede abordarse como un tema aislado. El agua no es un recurso independiente del resto del sistema. Su disponibilidad, calidad y resiliencia dependen directamente del estado de los ecosistemas, de la salud de las cuencas, del uso del suelo y de cómo el cambio climático está alterando los ciclos naturales.

Por eso, el Día de la Tierra es una oportunidad clave para ampliar la conversación: proteger el planeta también significa proteger los sistemas que hacen posible el agua.

El agua en el centro de la crisis climática

Durante mucho tiempo, la gestión del agua fue tratada como una cuestión técnica o sectorial. Sin embargo, hoy esa mirada ya no alcanza. El Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC), principal organismo internacional de las Naciones Unidas para evaluar la ciencia del clima, advierte que más del 50% de los impactos del cambio climático se manifiestan a través del agua.

Esto significa que muchas de las consecuencias más visibles y más graves de la crisis climática aparecen en forma de:

  • sequías más prolongadas,
  • eventos extremos de lluvia e inundaciones,
  • alteraciones en los ciclos hidrológicos,
  • variabilidad creciente en la disponibilidad de agua,
  • presión sobre sistemas agrícolas, urbanos y ecosistémicos.

En otras palabras, el agua es uno de los principales vehículos a través de los cuales el cambio climático impacta sobre comunidades, territorios y economías.

Esta realidad redefine el concepto de riesgo hídrico. Ya no se trata únicamente de escasez o acceso. También implica comprender cómo el clima modifica el funcionamiento del sistema hídrico en su conjunto y cómo eso afecta la estabilidad de las cuencas, la producción de alimentos, la infraestructura y la resiliencia de las comunidades.

El deterioro del planeta también es una crisis del agua

A este escenario se suma otra dimensión igual de crítica: la degradación de los ecosistemas. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) advierte que más del 75% de la superficie terrestre del planeta presenta algún grado de degradación.

Este dato no solo habla de pérdida de biodiversidad o deterioro ambiental. También habla de agua.

Cuando los suelos se degradan, cuando los bosques desaparecen, cuando los humedales se alteran o cuando las áreas de recarga pierden funcionalidad, los territorios pierden su capacidad natural para:

  • infiltrar agua,
  • retener humedad,
  • regular caudales,
  • recargar acuíferos,
  • amortiguar eventos extremos,
  • filtrar y mejorar la calidad del agua.

Esto significa que el problema no es únicamente cuánta agua hay disponible, sino si el sistema natural que la produce, regula y distribuye sigue funcionando.

Y esa es una de las claves más importantes para entender la crisis del agua actual.

La seguridad hídrica no puede pensarse de forma aislada

Frente a este contexto, se vuelve evidente que la seguridad hídrica no puede construirse con una mirada fragmentada. No alcanza con medir consumo, optimizar una operación o instalar infraestructura si no se comprende el estado del territorio y la capacidad real de la cuenca para sostener el recurso.

La seguridad hídrica requiere una visión integral que articule al menos cuatro dimensiones fundamentales:

  1. Gestión del agua: Implica mejorar la eficiencia, reducir pérdidas, proteger fuentes, optimizar usos productivos y asegurar el acceso a agua segura y continua.
  2. Restauración de ecosistemas Los ecosistemas saludables son parte de la infraestructura hídrica natural. Restaurar bosques, humedales, suelos, turberas o áreas degradadas fortalece la capacidad del territorio para regular el agua.
  3. Adaptación climática: En un escenario de mayor incertidumbre hídrica, es necesario diseñar soluciones que aumenten la resiliencia frente a sequías, inundaciones y variabilidad climática.
  4. Uso del suelo y gestión territorial Las decisiones sobre agricultura, urbanización, conservación y desarrollo productivo impactan directamente en el funcionamiento de las cuencas.

Por eso, hablar de seguridad hídrica sostenible implica necesariamente integrar agua, clima, biodiversidad y territorioen una misma estrategia.

El agua no es un recurso aislado: es el resultado de un sistema complejo

Una de las ideas más importantes que hoy debe guiar la conversación sobre sostenibilidad es que el agua no existe de manera aislada. No es simplemente un recurso disponible que se extrae, se usa y se reemplaza.

El agua es el resultado de un sistema complejo donde intervienen:

  • el clima,
  • la cobertura vegetal,
  • la salud de los suelos,
  • la biodiversidad,
  • la capacidad de infiltración del territorio,
  • la gobernanza de la cuenca,
  • las decisiones productivas y urbanas.

Cuando uno de esos componentes falla, el sistema hídrico se debilita.

Y también explica por qué las soluciones aisladas —centradas únicamente en infraestructura o eficiencia

-muchas veces no alcanzan para resolver los problemas de fondo.

Proteger la Tierra también es proteger el agua

El Día de la Tierra nos recuerda que los desafíos ambientales están profundamente conectados. No se puede hablar de cambio climático sin hablar de agua. No se puede hablar de biodiversidad sin hablar de cuencas. No se puede hablar de resiliencia sin considerar cómo se protegen y restauran los sistemas naturales que sostienen el ciclo hídrico.

Cuidar el planeta significa también:

  • proteger y restaurar ecosistemas,
  • reducir la degradación del suelo,
  • fortalecer la gestión de cuencas,
  • implementar soluciones basadas en la naturaleza,
  • innovar con impacto medible,
  • promover decisiones territoriales sostenibles.

En Agua Segura creemos que actuar frente a la crisis del agua requiere una mirada sistémica, colaborativa y basada en evidencia. Significa trabajar no solo sobre el recurso, sino sobre el sistema que lo hace posible.

Innovar y actuar para construir resiliencia hídrica

En un contexto de estrés hídrico, cambio climático y degradación ambiental, la acción ya no puede esperar. La conversación sobre sostenibilidad debe avanzar desde el diagnóstico hacia la implementación de soluciones concretas.

Eso implica:

  • innovar con propósito,
  • medir impacto en el territorio,
  • diseñar estrategias basadas en cuencas,
  • integrar restauración ecológica y gestión del agua,
  • construir alianzas entre comunidades, empresas y organizaciones.

La resiliencia hídrica del futuro dependerá de nuestra capacidad para entender que el agua no se protege sola. Se protege cuando cuidamos el territorio, los ecosistemas y las relaciones que sostienen su ciclo.

Día de la Tierra: una oportunidad para repensar el agua

Cada 22 de abril, el Día de la Tierra nos recuerda que el planeta funciona como un sistema interdependiente. Y en ese sistema, el agua ocupa un lugar central.

Hablar de agua hoy ya no es hablar solo de disponibilidad. Es hablar de seguridad hídrica, cambio climático, restauración de ecosistemas, biodiversidad, gestión del territorio y resiliencia.

Porque el agua no es un recurso aislado.

Es el resultado de un sistema complejo.

Y proteger la Tierra también significa proteger el agua.

En este Día de la Tierra, renovamos una convicción que guía nuestro trabajo: la seguridad hídrica solo es posible cuando actuamos sobre el sistema completo, con soluciones integrales, colaboración y visión de largo plazo.

by aguasegura.com

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Hacer visible lo invisible-Agua Segura

Por Manuel Sauri – Director Ejecutivo de Agua Segura

Cuando pensamos en la importancia del agua para nuestra vida y desarrollo, seguramente imaginemos los ríos, mares y lagos que nos alimentan, dan energía y recreación. Si vamos un poco más allá, tal vez reflexionemos sobre la importancia de los humedales y ecosistemas que trabajan mitigando los efectos del cambio climático. Pero hay un lugar donde se concentra prácticamente toda el agua dulce líquida del planeta: debajo de la tierra.

Las aguas subterráneas tienen una enorme trascendencia para la sociedad humana. Su gestión sostenible y su protección son esenciales para garantizar la seguridad hídrica, la producción de alimentos, el abastecimiento de agua potable y la salud de los ecosistemas.

Aguas subterráneas: el recurso invisible que sostiene la vida

Acceder al agua segura es un derecho humano fundamental. Tan solo debemos recordar “el ciclo del agua” que aprendimos en la escuela para entender que lo que hacemos sobre la superficie repercute directamente bajo ella. Si el proceso de circulación del agua se interrumpe, los ecosistemas terrestres pierden su equilibrio, y con ellos, los acuíferos se deterioran.

Según datos de UNESCO, más del 95% del agua dulce líquida disponible en el mundo es subterránea, y se estima que el 50% de la población mundial depende de ella para consumo doméstico.

Estos reservorios naturales abastecen no solo nuestros hogares, sino también sistemas de saneamiento, industrias, y sobre todo, el sector agrícola.

Agricultura y acuíferos: una relación crítica

La agricultura es el mayor consumidor de agua dulce del planeta. De acuerdo con la FAO, alrededor del 40% del agua utilizada para riego a nivel mundial proviene de acuíferos. Y se estima que para alimentar a una población global de 9 mil millones en 2050, la producción de alimentos deberá aumentar un 60%.

Sin embargo, el uso excesivo de aguas subterráneas para regadío puede llevar a su agotamiento, reducción del caudal de ríos, y pérdida de humedales. Además, si se contaminan con agrotóxicos, fertilizantes u otras sustancias, se pone en riesgo su calidad y se generan impactos negativos en la salud pública.

Una gestión sostenible del agua en la agricultura es crucial. Adoptar tecnologías de riego eficientes, mejorar la infiltración en el suelo y reducir el uso de químicos son pasos clave para proteger este recurso invisible.

Conservación y recarga de acuíferos

La recarga de acuíferos es el proceso natural por el cual el agua de lluvia o de ríos penetra lentamente en el suelo y alcanza las capas subterráneas. Pero cuando se deforestan zonas, se compactan suelos o se urbaniza sin planificación, ese proceso se ve interrumpido.

Desde Agua Segura promovemos soluciones basadas en la naturaleza que permiten recuperar esta capacidad natural de absorción: restauración de suelos, reforestación de cuencas, conservación de humedales y sistemas de captación de agua de lluvia.

Estas acciones son parte de estrategias integradas de manejo de cuencas hidrográficas, orientadas a fortalecer la resiliencia hídrica de los territorios.

Agua subterránea y cambio climático

Las aguas subterráneas juegan un rol importante en la mitigación del cambio climático. Al mantener niveles estables en los ríos, sostienen los ecosistemas durante las sequías. También evitan la intrusión salina en zonas costeras, protegiendo las reservas de agua dulce ante la subida del nivel del mar.

Sin embargo, la crisis del agua ha exacerbado la aridez en regiones donde la única fuente de abastecimiento es subterránea. Allí, la gestión sostenible no es una opción, es una necesidad vital.

Calidad del agua: un desafío silencioso

Además del agotamiento, la contaminación de aguas subterráneas es un desafío serio. Sustancias químicas como nitratos, pesticidas, metales pesados o hidrocarburos pueden infiltrarse lentamente y permanecer años afectando la calidad del agua sin ser detectadas.

Implementar sistemas de monitoreo, mejorar la planificación del uso del suelo y fomentar la responsabilidad corporativa del agua son medidas necesarias para prevenir este deterioro.

Hacer visible lo invisible

Las aguas subterráneas no conocen fronteras. Por eso, su preservación requiere una mirada global, colaborativa y de largo plazo. Según UN Water, necesitamos políticas públicas, inversiones y participación ciudadana para hacer frente a los desafíos emergentes.

También necesitamos educación y comunicación. Porque hacer visible lo invisible es enseñar que lo que ocurre bajo nuestros pies sostiene todo lo que ocurre en la superficie. Y que sin agua subterránea no hay agricultura, ni industria, ni salud.

La base de todo desarrollo sostenible

Las aguas subterráneas son un tesoro oculto que debemos cuidar, monitorear y gestionar con responsabilidad. No solo garantizan el acceso al agua y saneamiento (WASH), sino que son la base de cualquier estrategia de desarrollo sostenible que aspire a ser justa, resiliente y duradera.

Conclusión

Estamos frente a un recurso clave para la vida. Invisibilizado por décadas, ahora exige estar en el centro de las políticas, las inversiones y la conciencia colectiva.

Hacer visible lo invisible es reconocer el valor infinito de nuestras aguas subterráneas. Y actuar en consecuencia.

¿Cómo mejorar las eficiencias de riego de la mano de los productores? Agua Segura

Esther Camacho Guerrero - Directora del Programa Regenera Bajío, Nuup

En México, como en muchos otros países, el sector agrícola es el principal consumidor de agua. Según datos del INEGI, representa más del 67% del volumen total utilizado a nivel nacional. Esta cifra pone en evidencia la urgencia de implementar estrategias de gestión sostenible del agua, especialmente en un contexto de creciente crisis hídrica.

La seguridad hídrica del país está estrechamente ligada a la capacidad del sector agrícola para adaptarse y hacer un uso más eficiente del recurso. En especial, la agricultura de pequeña escala, que ocupa cerca del 72% del territorio agrícola mexicano, sigue dependiendo en gran medida de sistemas de riego por gravedad, también conocidos como riego por surcos o por inundación. Estos sistemas tienen una eficiencia estimada entre el 20% y el 40%, lo que implica una pérdida importante de agua, muchas veces subterránea, que podría ser mejor aprovechada.

Optimizar el riego es posible: experiencia desde el campo

Desde Regenera Bajío, trabajamos junto a productores para mejorar las prácticas de riego y avanzar hacia una conservación del agua efectiva. Hemos comprobado en campo que, con asesoría técnica adecuada y compromiso por parte del productor, se pueden alcanzar eficiencias de hasta un 80%. Esto se traduce en menor extracción de agua, reducción de costos, prevención de enfermedades agrícolas y, en muchos casos, mejora de los rendimientos productivos.

Pero más allá de las herramientas y tecnologías, la clave del cambio está en el factor humano. La experiencia, conocimiento del territorio y disposición de los productores son fundamentales para lograr una transición hacia una agricultura más sostenible.

Una metodología centrada en las personas

Conscientes de las particularidades del campo mexicano, desarrollamos un enfoque de intervención centrado en las personas productoras. Nuestro equipo brinda asesoría técnica personalizada, con visitas a campo que permiten analizar las condiciones específicas de cada parcela: tipo de suelo, pendiente, cultivos, disponibilidad de infraestructura de riego y acceso al agua.

A través de entrevistas y observación directa, analizamos las prácticas actuales:

  • ¿Cómo riegan?
  • ¿Cuándo y con qué frecuencia?
  • ¿Por qué se elige ese sistema?

Con esta información y datos medidos en terreno, proponemos ajustes prácticos y accesibles, como modificaciones en la programación del riego, instalación de válvulas o pequeñas obras de nivelación. Estos cambios, adaptados a la realidad del productor, suelen tener un impacto inmediato y significativo en la eficiencia del uso del agua.

Cambiar hábitos arraigados: un reto cultural

Uno de los desafíos más relevantes es modificar hábitos que han sido transmitidos de generación en generación. Muchos productores repiten rutinas de riego porque “así se ha hecho siempre”, aunque no siempre sean las más adecuadas para la realidad climática y ambiental actual.

Por eso, nuestro enfoque prioriza el acompañamiento cercano, estableciendo relaciones de confianza desde el inicio del proceso. Escuchar sus dudas, responder con evidencia técnica y respetar sus tiempos es clave para generar transformaciones duraderas.

También promovemos la participación activa de los productores en el registro de datos de campo. Este ejercicio permite que observen por sí mismos los resultados de las mejoras implementadas, lo que refuerza la toma de decisiones basada en evidencia y empodera a las comunidades para cuidar sus recursos.

Reutilizar el conocimiento: un ciclo virtuoso

Otro aspecto esencial de la metodología es devolver a los productores la información que se genera en cada ciclo agrícola. Esto no sólo mejora la gestión del agua en sus unidades productivas, sino que fortalece la memoria colectiva del territorio.

Además, la eficiencia hídrica se convierte en una puerta de entrada a otros temas clave, como la recarga de acuíferos, la calidad del agua, o incluso, la relación entre agricultura y restauración de ecosistemas acuáticos. El agua que no se desperdicia en el campo es agua que puede mantenerse en ríos, humedales o reservorios naturales.

Capacitación, comunidad y soluciones locales

La capacitación es una herramienta transformadora. Por eso, organizamos talleres grupales en las comunidades donde trabajamos, abordando temas como:

  • Retos actuales del agua en México.
  • Derechos y obligaciones de los productores.
  • Herramientas para medir la humedad del suelo.
  • Sistemas alternativos de riego y su mantenimiento.
  • Casos exitosos de transición hacia una agricultura sostenible.

Estos espacios no sólo generan conocimiento, sino que refuerzan lazos comunitarios y propician el intercambio de soluciones que nacen desde el territorio.

Más allá del agua: hacia una agricultura regenerativa

Mejorar la eficiencia del riego es sólo el primer paso. En Regenera Bajío buscamos generar un impacto sistémico, donde la seguridad hídrica se articule con la resiliencia climática, el bienestar rural y la transformación agroecológica del Bajío mexicano.

Esto implica avanzar hacia sistemas productivos que:

  • Contribuyan a la recarga de acuíferos.
  • Eviten la contaminación de cuerpos de agua.
  • Fortalezcan los proyectos comunitarios de agua.
  • Se integren al manejo de cuencas hidrográficas.
  • Respeten los ciclos naturales del agua.

Conclusión: alianzas por el futuro del agua

Frente a la crisis del agua, necesitamos soluciones concretas, escalables y justas. La eficiencia en el riego no es sólo una meta técnica: es una estrategia clave para asegurar el agua de hoy y del mañana. Pero para lograrla, no basta con tecnología. Se necesita conocimiento, acompañamiento y, sobre todo, confianza en la capacidad transformadora de las personas productoras.

Desde Regenera Bajío, seguimos apostando por este camino: uno que une saberes, promueve el aprendizaje colectivo y cuida el agua como el bien común que es.

Informate mas en aguasegura.com https://aguasegura.com/

Agua Segura en World Water Week 2026: ¿importa el agua para los negocios?

En un mundo donde el retorno de la inversión guía las decisiones de capital, los proyectos de agua todavía se tratan, con demasiada frecuencia, como filantropía. Como un gesto de responsabilidad, no como una decisión estratégica.

Pero si el agua es esencial para la productividad, la resiliencia operativa, la continuidad de la cadena de suministro y el futuro de la industria, entonces la pregunta que debemos hacernos no es si el agua importa. La pregunta es cómo construimos un caso de negocio para el agua lo suficientemente sólido como para influir en la asignación real de capital.

Esa es exactamente la conversación que Agua Segura llevará a World Water Week 2026 en Estocolmo.

La sesión: Does Water Matter for Business?

El martes 25 de agosto, a las 14:00 CEST, Agua Segura participará en el panel "Does Water Matter for Business?" (¿Importa el agua para los negocios?), en la Sala A4, Nivel 6 del recinto de World Water Week 2026.

La sesión, moderada por Sara Hoversten de Bonneville Environmental Foundation (BEF), reunirá a referentes de empresas líderes en gestión hídrica corporativa para explorar cómo se enmarca el agua dentro de las decisiones empresariales — como riesgo, costo, eficiencia, resiliencia de cadena de suministro, CAPEX o estrategia de sostenibilidad — y qué se necesita para que el agua pase del compromiso declarado a la inversión real.

La sesión también estará disponible en línea. Podés unirte de forma virtual registrándote a través del sitio oficial de World Water Week.

Un panel de referencia en gestión hídrica empresarial

Panelistas:

  • Sara Hoversten — Bonneville Environmental Foundation (BEF) · Moderadora
  • German Otalora Castro — Microsoft
  • Yoshiko Hino — Suntory Global Spirits
  • Santosh Govindaraju — GRUNDFOS
  • Catalina Deluchi — Agua Segura
  • Antonella Maggioni — Agrow

La diversidad de sectores representados — tecnología, bebidas, infraestructura hídrica, agricultura y proyectos de seguridad hídrica — es, en sí misma, un reflejo de cuán transversal es el desafío del agua para la industria global.

¿Por qué este panel, ahora?

El agua ocupa cada vez más espacio en las agendas de sostenibilidad corporativa. Compromisos Water Positive, metas de reducción de huella hídrica, adherencia al estándar AWS, reportes de riesgo hídrico — la lista crece. Pero la distancia entre el compromiso declarado y la inversión real sigue siendo, en muchas organizaciones, significativa.

¿Qué hace falta para cerrar esa brecha? Parte de la respuesta está en el lenguaje. Los proyectos de agua suelen presentarse en términos de impacto ambiental o social — m³ restituidos, comunidades alcanzadas, hectáreas restauradas. Esos indicadores son reales y necesarios. Pero para influir en decisiones de capital, necesitan traducirse también en términos que los CFOs, los comités de inversión y los directorios reconocen: riesgo operativo, continuidad de negocio, eficiencia de costos, resiliencia de cadena de suministro.

Esa traducción no es cosmética. Es estratégica. Y es, en buena medida, lo que el panel de World Water Week 2026 buscará construir.

La perspectiva de Agua Segura

En Agua Segura diseñamos e implementamos proyectos de seguridad hídrica junto a empresas que han asumido compromisos concretos: Water Positive, neutralidad hídrica, reposición de agua, eficiencia hídrica en operaciones y cadenas de valor. Trabajamos en territorio — con diagnóstico técnico, implementación local, aliados comunitarios y medición de impacto verificable.

Lo que hemos aprendido en ese proceso es que los proyectos de agua que logran escalar tienen algo en común: no se presentan únicamente como proyectos de sostenibilidad. Se presentan como inversiones con retorno medible — en eficiencia operativa, en reducción de riesgo hídrico, en acceso a mercados o financiamiento con criterios ESG, en reputación y continuidad de negocio.

Esa es la conversación que queremos tener en Estocolmo. Y es la conversación que, creemos, el sector necesita con más urgencia.

Detalles del evento

  • Session: Does Water Matter for Business?
  • Fecha: Martes 25 de agosto de 2026
  • Hora: 14:00 CEST
  • Lugar: Sala A4, Nivel 6 · World Water Week 2026 · Estocolmo
  • Modalidad: presencial y online (registro en el sitio oficial de World Water Week)

¿Estarás en Estocolmo? Reunámonos.

Si vas a estar en World Water Week 2026 y querés conectar con el equipo de Agua Segura, escribinos para coordinar una reunión. Nos interesa conversar con empresas, organizaciones e implementadores que están trabajando en gestión hídrica corporativa, water stewardship, riesgo hídrico o proyectos de reposición y eficiencia hídrica.

También podés contactarnos en cualquier momento en aguasegura.com — ya sea antes del evento para planificar una conversación en Estocolmo, o después para explorar cómo podemos trabajar juntos.

El agua importa para los negocios. Y construir ese caso juntos empieza con una conversación. Escribinos.

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Agua Segura en World Water Week 2026: ¿importa el agua para los negocios?

Agua Segura en World Water Week 2026: ¿importa el agua para los negocios?

Nos entusiasma compartir que estaremos presentes en la edición 2026 de World Water Week (linkedin.com/company/world-water-week) con nuestra sesión "Does Water Matter for Business?" (¿Importa el agua para los negocios?).

En un mundo donde el retorno de la inversión (ROI) guía las decisiones de capital, los proyectos de agua todavía se tratan, con demasiada frecuencia, como filantropía. Pero si el agua es esencial para la productividad, la resiliencia, la continuidad operativa y el futuro de la industria, entonces necesitamos hacernos una pregunta más práctica: ¿cómo construimos un caso de negocio para el agua lo suficientemente sólido como para influir en la asignación de capital?

Un panel de referencia en gestión hídrica empresarial

Junto a nuestra anfitriona y moderadora Sara Hoversten (linkedin.com/in/sarahoversten), de Bonneville Environmental Foundation - BEF (linkedin.com/company/bonneville-environmental-foundation), exploraremos esta pregunta junto a un grupo excepcional de panelistas:

German Otalora Castro, from Microsoft (linkedin.com/in/german-otalora-castro-b41b5046 / linkedin.com/company/microsoft)
Yoshiko Hino, from Suntory Global Spirits (linkedin.com/in/yoshiko-hino-7b2158196 / linkedin.com/company/suntoryglobalspirits)
Santosh Govindaraju, from GRUNDFOS (linkedin.com/in/santoshgovindaraju2772 / linkedin.com/company/grundfos)
Catalina Deluchi, from Agua Segura (linkedin.com/in/catalinadeluchi/en / linkedin.com/company/aguasegura)
Antonella Maggioni, from Agrow (linkedin.com/in/antonella-maggioni-8885b36b / linkedin.com/company/agrow-analytics)

De qué hablaremos

La conversación abordará cómo se enmarca el agua dentro de las decisiones empresariales —como riesgo, costo, sostenibilidad, eficiencia, resiliencia de la cadena de suministro, CAPEX o estrategia— y qué se necesita para que el agua pase del compromiso a la inversión real.

Detalles del evento

Room A4, Level 6
Tuesday, August 25, 2:00 PM CEST
World Water Week 2026, Stockholm

La sesión también estará disponible en línea. Podés unirte de forma virtual registrándote a través del sitio web oficial de World Water Week.

Esperamos verte allí —presencial o en línea— en una conversación sobre agua, inversión, resiliencia y el futuro de los negocios.

#WorldWaterWeek #WWWeek #WaterStewardship #WaterResilience #WaterForPeopleAndProgress #Sustainability #Regeneration

Cómo medir la huella ambiental para tomar mejores decisiones: el valor de digitalizar el consumo de agua, energía y residuos

Cómo medir la huella ambiental para tomar mejores decisiones: el valor de digitalizar el consumo de agua, energía y residuos

La sostenibilidad ya no se basa únicamente en compromisos o declaraciones. Hoy, las empresas necesitan datos confiables para comprender su impacto ambiental, identificar oportunidades de mejora y tomar decisiones estratégicas que generen resultados medibles.

En este contexto, medir la huella ambiental dejó de ser un ejercicio de reporte para convertirse en una herramienta de gestión. Conocer cómo una organización consume agua, energía y recursos, y cómo genera residuos, permite transformar información en acciones concretas que reducen costos, disminuyen riesgos y fortalecen la competitividad.

En Agua Segura creemos que la gestión ambiental comienza con el conocimiento. Por eso desarrollamos, junto a Unplastify, el Environmental Footprint Tool, una plataforma que permite digitalizar consumos, simular escenarios y diseñar estrategias personalizadas para mejorar el desempeño ambiental de las organizaciones.

La gestión ambiental comienza con los datos

Muchas empresas conocen cuánto pagan por agua, electricidad o gestión de residuos, pero pocas cuentan con una visión integrada de cómo esos consumos impactan en sus costos, su operación y sus objetivos de sostenibilidad.

La falta de información consolidada suele dificultar preguntas fundamentales como:

  • ¿Dónde se encuentran las mayores oportunidades de ahorro?
  • ¿Qué impacto tendría incorporar nuevas tecnologías?
  • ¿Cómo cambiarían los costos frente a nuevas regulaciones o variaciones tarifarias?
  • ¿Qué proyectos generan el mayor retorno ambiental y económico?

Responder estas preguntas requiere información actualizada, indicadores comparables y herramientas que permitan analizar distintos escenarios antes de invertir.

¿Qué es el Environmental Footprint Tool?

El Environmental Footprint Tool es una plataforma diseñada para ayudar a las organizaciones a medir, analizar y optimizar su desempeño ambiental mediante una gestión basada en datos.

La herramienta integra tres dimensiones fundamentales:

  • Consumo de agua
  • Consumo de energia
  • Gestión de residuos

A partir de esta información, permite construir un diagnóstico continuo de la operación e identificar oportunidades concretas de mejora.

Más que un tablero de indicadores, funciona como un sistema de apoyo para la toma de decisiones.

Digitalizar para gestionar mejor

Uno de los principales desafíos en sostenibilidad es que muchas decisiones todavía se toman de forma reactiva.

Digitalizar el consumo permite pasar de una lógica basada en estimaciones a una gestión continua, donde la información se convierte en una ventaja competitiva.

El Environmental Footprint Tool permite:

  • digitalizar consumos de agua, energía y residuos;
  • comparar el desempeño con referencias obtenidas de una base de datos propia;
  • detectar oportunidades de ahorro económico y operativo;
  • acceder a recomendaciones mediante inteligencia artificial para orientar la toma de decisiones.

Esta información facilita la identificación de prioridades y acelera la implementación de mejoras con impacto medible.

Simular escenarios antes de invertir

Una de las funcionalidades más valiosas de la plataforma es la posibilidad de realizar simulaciones.

Antes de implementar una solución, las organizaciones pueden analizar distintos escenarios considerando variables como:

  • Cambios regulatorios
  • variaciones en costos;
  • incorporación de nuevas tecnologías;
  • estrategias de reducción de consumo.

Además, el sistema estima la inversión necesaria y los ahorros directos e indirectos asociados a cada alternativa.

Esto permite reducir la incertidumbre y priorizar proyectos con mayor impacto ambiental y financiero.

De los datos a la implementación

Medir es solo el primer paso.

El verdadero valor aparece cuando la información se transforma en proyectos concretos.

Por eso, Agua Segura acompaña a las organizaciones durante todo el proceso:

  • identificación de oportunidades;
  • diseño de soluciones;
  • selección y coordinación de proveedores;
  • seguimiento de la implementación;
  • Medir es solo el primer paso.

Este enfoque integral permite convertir la estrategia ambiental en resultados verificables.

Agua, energía y residuos: una mirada integrada

Tradicionalmente, estos recursos fueron gestionados por separado.

Sin embargo, cada vez existe mayor evidencia de que forman parte de un mismo sistema.

Reducir el consumo de agua puede disminuir el uso de energía. Optimizar procesos puede reducir simultáneamente residuos y costos. Implementar soluciones eficientes puede generar beneficios ambientales y económicos al mismo tiempo.

Por eso, una visión integrada permite identificar oportunidades que muchas veces pasan desapercibidas cuando cada indicador se analiza de manera aislada.

La sostenibilidad también genera eficiencia

Las empresas enfrentan hoy nuevos desafíos:

  • mayor presión regulatoria;
  • objetivos ESG más exigentes;
  • expectativas crecientes de inversores y consumidores;
  • necesidad de reducir costos operativos;
  • gestión de riesgos asociados al agua y al cambio climático.

Contar con herramientas que permitan medir, comparar y proyectar escenarios facilita responder a estos desafíos con información objetiva.

La sostenibilidad deja de ser únicamente una meta ambiental para convertirse también en una herramienta de eficiencia y resiliencia empresarial.

Tecnología para una mejor gestión ambiental

La transformación digital también está llegando a la gestión de los recursos naturales.

Herramientas como el Environmental Footprint Tool permiten que las organizaciones evolucionen desde una gestión reactiva hacia una gestión preventiva, basada en indicadores y evidencia.

Esto facilita:

  • mejorar el desempeño ambiental;
  • reducir costos;
  • optimizar inversiones;
  • fortalecer la estrategia ESG;
  • avanzar hacia modelos de producción y operación más sostenibles.

Del compromiso a la acción

La sostenibilidad comienza cuando las decisiones pueden medirse.

Digitalizar consumos, comprender el impacto de las operaciones y evaluar distintos escenarios permite pasar del diagnóstico a la acción con mayor velocidad y precisión.

En Agua Segura creemos que el futuro de la gestión ambiental dependerá cada vez más de la capacidad de transformar datos en decisiones y decisiones en impacto positivo.

El Environmental Footprint Tool fue desarrollado precisamente con ese objetivo: ayudar a las organizaciones a convertir información en soluciones concretas para avanzar hacia una gestión más eficiente, resiliente y sostenible.