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Subir a las empresas al tren de la economía circular

Por Manuel Sauri - Director ejecutivo de Agua Segura

En Agua Segura desarrollamos, gestionamos e implementamos proyectos de mitigación de huella hídrica en todo el continente. Conocimos decenas de nuevas comunidades y pusimos en marcha soluciones basadas en la naturaleza y proyectos de acceso a agua, saneamiento e higiene (WASH), que impactaron positivamente en miles de familias de la región.

Para nuestro equipo, el derecho al agua segura es el motor que nos empuja a seguir ampliando horizontes y encontrando respuestas para una problemática que no conoce de fronteras. La crisis de suministro de agua es un factor que atraviesa la vida de prácticamente todo el planeta y se ha identificado como el cuarto mayor riesgo para la sociedad durante la próxima década. La seguridad alimentaria, el acceso a la salud, la contaminación de suelos y aguas subterráneas y la destrucción de ecosistemas productivos, son apenas algunas de las alertas que están encendidas desde que miramos al mundo con los lentes de la “crisis climática”.

Por eso, desde Agua Segura insistimos en cambiar la lógica a la hora de pensar cómo abordar los desafíos para un modelo de desarrollo que ponga el acento en la oportunidad transformadora que representa invertir en soluciones verdes. No hay por qué esperar a que los cambios sucedan en otro lado, en otro momento y con grandes instituciones. Toda empresa que invierta en Agua puede generar un impacto positivo en su modelo de negocio aumentando la productividad, reduciendo riesgos comerciales, desarrollando cadenas de suministros seguras, fortaleciendo la licencia social para operar y su reputación.

Ese es el corazón de nuestra empresa: subir a las compañías del mundo al tren de la economía del agua, asesorando, acompañando y adaptando programas de impacto, para dar respuesta a los desafíos particularismos que cada una tenga que enfrentar. En este encuentro radica la potencia de nuestro proyecto, la promoción de alianzas estratégicas que prefiguren la sociedad en la que queremos vivir. Un mundo en el que todos nos sintamos responsables por el agua y su uso. Solo así, será un derecho accesible para todos, y  las comunidades podrán desarrollarse plenamente en ecosistemas seguros y el sector privado será motor de transformación sustentable y punta de lanza en el cuidado ambiental.

Esta cooperación ya está en marcha. El vínculo entre las corporaciones y las empresas expertas en desafíos que dan respuesta a la crisis socio ambiental en la que habitamos, es cada vez más estrecho y próspero. Existen múltiples proyectos que se suman a esta nueva manera de comprender la economía, en el que no hay negocio, si no es sostenible. 

Esta orientación general que tiene nuestro trabajo, sostienen nuestra misión estratégica por la que trabajamos día a día, ofreciendo soluciones locales a problemas globales y creemos que marcan el camino seguro para re inventar el mundo en el que queremos vivir.

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Un año de aprendizajes, impacto y visión: lo que dejó el 2025 en Agua Segura

Cerramos un 2025 que nos desafió en múltiples niveles: ambiental, económico y social. Un año que nos empujó a adaptarnos, a tomar decisiones estratégicas difíciles, a ser creativos en la ejecución, y, sobre todo, a reafirmar nuestro compromiso con la seguridad hídrica y las comunidades que acompañamos. Cada proyecto desplegado, cada comunidad fortalecida y cada avance hacia el acceso equitativo al agua segura, la gobernanza del agua y la sanidad de las cuencas, demostró que el camino elegido es el correcto.

Adaptación, estrategia y resultados concretos

Este año nos exigió más que nunca: creatividad, resiliencia y excelencia operativa. El cambio climático y sus consecuencias –desde sequías extremas hasta eventos climáticos impredecibles– nos impulsaron a repensar enfoques y priorizar soluciones adaptadas al contexto local.

Ajustamos nuestras estrategias, optimizamos recursos, y lo más importante: aprendimos. Aprendimos a mirar más allá del corto plazo, a fortalecer los vínculos con las comunidades, a profesionalizar aún más nuestros procesos y a construir indicadores que reflejen el verdadero impacto de nuestro trabajo. Como resultado, logramos una mayor capacidad operativa, equipos más sólidos y una visión más clara para el futuro.

Proyectos que dejaron huella

A lo largo de 2025 implementamos proyectos comunitarios de agua con foco en el acceso, la calidad del recurso y la sostenibilidad. Desde tecnologías de filtración y tratamiento de agua en escuelas rurales, hasta acciones de conservación de cuencas hidrográficas, cada iniciativa fue diseñada junto a aliados territoriales y con la participación activa de las comunidades.

También ampliamos nuestro trabajo en WASH (Agua, Saneamiento e Higiene), integrando educación, infraestructura y participación comunitaria para lograr cambios duraderos en los hábitos y condiciones sanitarias.

Innovación con propósito

La innovación fue un eje transversal. En 2025 aceleramos el uso de herramientas tecnológicas para el monitoreo de calidad del agua, desarrollamos procesos más eficientes para la recarga de acuíferos y profundizamos en soluciones basadas en la naturaleza como respuesta a la crisis del agua.

Además, incorporamos nuevos procesos de gestión sostenible del agua, trazabilidad y evaluación de impacto, clave para construir proyectos que realmente mejoren la vida de las personas.

Las alianzas como motor del cambio

Nada de esto sería posible sin nuestro ecosistema de colaboración. En 2025 fortalecimos nuestras alianzas con gobiernos locales, fundaciones, empresas y organizaciones sociales. Con ellas compartimos una visión común: que el acceso al agua segura no es solo una necesidad, sino un derecho humano fundamental y una herramienta de desarrollo.

Los desafíos nos unieron, y gracias a esa confianza mutua logramos responder más rápido, implementar con más eficiencia y generar mayor impacto.

Mirando hacia 2026: visión clara, compromiso renovado

Sabemos que el 2026 traerá nuevos retos. Pero también nos encuentra mejor preparados. En este nuevo año, vamos a:

  • Escalar nuestro impacto para llegar a más comunidades rurales y urbanas.
  • Fortalecer nuestras alianzas con todos los sectores.
  • Acelerar la innovaciónespecialmente en proyectos de bajo costo y alta efectividad.
  • Seguir construyendo confianza y transparencia con quienes nos acompañan.

Nos mueve la convicción de que construimos soluciones hídricas integrales, de alto valor social, ambiental y económico. Soluciones que se adaptan al contexto y que pueden sostenerse en el tiempo.

Gracias a quienes caminan con nosotros

Nuestro equipo, nuestros partners, las comunidades con las que trabajamos y cada persona que cree en nuestro propósito: gracias por ser parte.

El impacto se construye en conjunto, con visión, compromiso y acción.

¡Feliz Año Nuevo!

🎥 Mirá nuestro video resumen 2025

Día de la Tierra: por qué la seguridad hídrica depende del clima, los ecosistemas y el territorio

Cada 22 de abril se celebra el Día de la Tierra, una fecha que invita a reflexionar sobre la relación entre los sistemas naturales que sostienen la vida y las decisiones que tomamos como sociedad para protegerlos. En ese contexto, hablar del planeta también implica hablar del agua. No solo porque es un recurso esencial para la salud, la producción y el desarrollo, sino porque hoy la evidencia científica demuestra que el agua está en el centro de muchos de los desafíos ambientales más urgentes de nuestro tiempo.

En Agua Segura, entendemos que la seguridad hídrica no puede abordarse como un tema aislado. El agua no es un recurso independiente del resto del sistema. Su disponibilidad, calidad y resiliencia dependen directamente del estado de los ecosistemas, de la salud de las cuencas, del uso del suelo y de cómo el cambio climático está alterando los ciclos naturales.

Por eso, el Día de la Tierra es una oportunidad clave para ampliar la conversación: proteger el planeta también significa proteger los sistemas que hacen posible el agua.

El agua en el centro de la crisis climática

Durante mucho tiempo, la gestión del agua fue tratada como una cuestión técnica o sectorial. Sin embargo, hoy esa mirada ya no alcanza. El Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC), principal organismo internacional de las Naciones Unidas para evaluar la ciencia del clima, advierte que más del 50% de los impactos del cambio climático se manifiestan a través del agua.

Esto significa que muchas de las consecuencias más visibles y más graves de la crisis climática aparecen en forma de:

  • sequías más prolongadas,
  • eventos extremos de lluvia e inundaciones,
  • alteraciones en los ciclos hidrológicos,
  • variabilidad creciente en la disponibilidad de agua,
  • presión sobre sistemas agrícolas, urbanos y ecosistémicos.

En otras palabras, el agua es uno de los principales vehículos a través de los cuales el cambio climático impacta sobre comunidades, territorios y economías.

Esta realidad redefine el concepto de riesgo hídrico. Ya no se trata únicamente de escasez o acceso. También implica comprender cómo el clima modifica el funcionamiento del sistema hídrico en su conjunto y cómo eso afecta la estabilidad de las cuencas, la producción de alimentos, la infraestructura y la resiliencia de las comunidades.

El deterioro del planeta también es una crisis del agua

A este escenario se suma otra dimensión igual de crítica: la degradación de los ecosistemas. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) advierte que más del 75% de la superficie terrestre del planeta presenta algún grado de degradación.

Este dato no solo habla de pérdida de biodiversidad o deterioro ambiental. También habla de agua.

Cuando los suelos se degradan, cuando los bosques desaparecen, cuando los humedales se alteran o cuando las áreas de recarga pierden funcionalidad, los territorios pierden su capacidad natural para:

  • infiltrar agua,
  • retener humedad,
  • regular caudales,
  • recargar acuíferos,
  • amortiguar eventos extremos,
  • filtrar y mejorar la calidad del agua.

Esto significa que el problema no es únicamente cuánta agua hay disponible, sino si el sistema natural que la produce, regula y distribuye sigue funcionando.

Y esa es una de las claves más importantes para entender la crisis del agua actual.

La seguridad hídrica no puede pensarse de forma aislada

Frente a este contexto, se vuelve evidente que la seguridad hídrica no puede construirse con una mirada fragmentada. No alcanza con medir consumo, optimizar una operación o instalar infraestructura si no se comprende el estado del territorio y la capacidad real de la cuenca para sostener el recurso.

La seguridad hídrica requiere una visión integral que articule al menos cuatro dimensiones fundamentales:

  1. Gestión del agua: Implica mejorar la eficiencia, reducir pérdidas, proteger fuentes, optimizar usos productivos y asegurar el acceso a agua segura y continua.
  2. Restauración de ecosistemas Los ecosistemas saludables son parte de la infraestructura hídrica natural. Restaurar bosques, humedales, suelos, turberas o áreas degradadas fortalece la capacidad del territorio para regular el agua.
  3. Adaptación climática: En un escenario de mayor incertidumbre hídrica, es necesario diseñar soluciones que aumenten la resiliencia frente a sequías, inundaciones y variabilidad climática.
  4. Uso del suelo y gestión territorial Las decisiones sobre agricultura, urbanización, conservación y desarrollo productivo impactan directamente en el funcionamiento de las cuencas.

Por eso, hablar de seguridad hídrica sostenible implica necesariamente integrar agua, clima, biodiversidad y territorioen una misma estrategia.

El agua no es un recurso aislado: es el resultado de un sistema complejo

Una de las ideas más importantes que hoy debe guiar la conversación sobre sostenibilidad es que el agua no existe de manera aislada. No es simplemente un recurso disponible que se extrae, se usa y se reemplaza.

El agua es el resultado de un sistema complejo donde intervienen:

  • el clima,
  • la cobertura vegetal,
  • la salud de los suelos,
  • la biodiversidad,
  • la capacidad de infiltración del territorio,
  • la gobernanza de la cuenca,
  • las decisiones productivas y urbanas.

Cuando uno de esos componentes falla, el sistema hídrico se debilita.

Y también explica por qué las soluciones aisladas —centradas únicamente en infraestructura o eficiencia

-muchas veces no alcanzan para resolver los problemas de fondo.

Proteger la Tierra también es proteger el agua

El Día de la Tierra nos recuerda que los desafíos ambientales están profundamente conectados. No se puede hablar de cambio climático sin hablar de agua. No se puede hablar de biodiversidad sin hablar de cuencas. No se puede hablar de resiliencia sin considerar cómo se protegen y restauran los sistemas naturales que sostienen el ciclo hídrico.

Cuidar el planeta significa también:

  • proteger y restaurar ecosistemas,
  • reducir la degradación del suelo,
  • fortalecer la gestión de cuencas,
  • implementar soluciones basadas en la naturaleza,
  • innovar con impacto medible,
  • promover decisiones territoriales sostenibles.

En Agua Segura creemos que actuar frente a la crisis del agua requiere una mirada sistémica, colaborativa y basada en evidencia. Significa trabajar no solo sobre el recurso, sino sobre el sistema que lo hace posible.

Innovar y actuar para construir resiliencia hídrica

En un contexto de estrés hídrico, cambio climático y degradación ambiental, la acción ya no puede esperar. La conversación sobre sostenibilidad debe avanzar desde el diagnóstico hacia la implementación de soluciones concretas.

Eso implica:

  • innovar con propósito,
  • medir impacto en el territorio,
  • diseñar estrategias basadas en cuencas,
  • integrar restauración ecológica y gestión del agua,
  • construir alianzas entre comunidades, empresas y organizaciones.

La resiliencia hídrica del futuro dependerá de nuestra capacidad para entender que el agua no se protege sola. Se protege cuando cuidamos el territorio, los ecosistemas y las relaciones que sostienen su ciclo.

Día de la Tierra: una oportunidad para repensar el agua

Cada 22 de abril, el Día de la Tierra nos recuerda que el planeta funciona como un sistema interdependiente. Y en ese sistema, el agua ocupa un lugar central.

Hablar de agua hoy ya no es hablar solo de disponibilidad. Es hablar de seguridad hídrica, cambio climático, restauración de ecosistemas, biodiversidad, gestión del territorio y resiliencia.

Porque el agua no es un recurso aislado.

Es el resultado de un sistema complejo.

Y proteger la Tierra también significa proteger el agua.

En este Día de la Tierra, renovamos una convicción que guía nuestro trabajo: la seguridad hídrica solo es posible cuando actuamos sobre el sistema completo, con soluciones integrales, colaboración y visión de largo plazo.

by aguasegura.com

💧 Día Mundial del Agua: por qué el acceso al agua también fortalece la seguridad alimentaria y el rol de las mujeres rurales

Cada 22 de marzo, el Día Mundial del Agua nos invita a reflexionar sobre un recurso esencial para la vida, la salud, los ecosistemas y el desarrollo. Sin embargo, cuando hablamos de agua, muchas veces el debate se centra únicamente en el acceso doméstico o en la infraestructura. Y aunque esos temas son fundamentales, el agua también sostiene algo igual de vital: la capacidad de producir alimentos y de sostener comunidades enteras.

En muchas regiones del mundo, el acceso al agua no solo define la vida cotidiana. También determina quién puede sembrar, producir, sostener una economía familiar y resistir frente a la crisis climática. En ese contexto, el vínculo entre agua, agricultura, género y seguridad alimentaria se vuelve cada vez más evidente.

En Agua Seguracreemos que hablar de seguridad hídrica implica mirar el sistema completo: el acceso al agua, la gestión de las cuencas, la resiliencia de los territorios y también el impacto que tiene el agua sobre la producción, el desarrollo local y las oportunidades de las personas.

🌍 El agua como base de la producción de alimentos

El agua es uno de los recursos más determinantes para la agricultura. Sin acceso confiable y sostenible al agua, no hay producción estable, no hay capacidad de adaptación frente a las sequías, y no hay sistemas alimentarios resilientes.

A nivel global, el sector agrícola es responsable de cerca del 70% del uso de agua dulcelo que demuestra hasta qué punto el agua y la producción de alimentos están interconectados. Pero esta relación no se trata solo de volumen. Se trata de cómo se gestiona el agua, quién puede acceder a ella, qué tecnologías están disponibles y qué tan preparadas están las comunidades para enfrentar escenarios de escasez hídrica.

En un contexto de estrés hídrico creciente, degradación de cuencas y cambio climático, el acceso al agua para la agricultura se convierte en una condición clave para:

  • Fortalecer la seguridad alimentaria,
  • Mejorar la resiliencia climática de los sistemas productivos,
  • Reducir la vulnerabilidad de comunidades rurales,
  • Ampliar oportunidades económicas en territorios agrícolas,
  • Promover una producción más eficiente y sostenible.

Por eso, cuando hablamos de agua segurano hablamos solo de consumo humano. También hablamos de la posibilidad de sostener medios de vida, producción local y desarrollo territorial.

👩‍🌾 Mujeres y agua: una relación clave para la seguridad alimentaria

La dimensión de género es central en esta conversación. Según la FAOlas mujeres representan aproximadamente el 43% de la fuerza laboral agrícola mundial. En muchos países, además, producen entre el 60% y el 80% de los alimentos.

A pesar de ese rol fundamental, las mujeres rurales siguen enfrentando mayores barreras para acceder a:

  • Tierra y recursos productivos,
  • Financiamiento y asistencia técnica,
  • Tecnología agrícola.
  • Sistemas de riego.
  • Infraestructura de almacenamiento y distribución de agua.

Cuando el agua escasea, estas desigualdades se profundizan. En contextos de crisis del agua, muchas mujeres deben dedicar más tiempo a conseguir agua para sus hogares, reducir sus posibilidades de producción o enfrentar mayores dificultades para sostener cultivos, animales y economías familiares. Esto impacta no solo en su autonomía económica, sino también en la seguridad alimentaria de sus comunidades.

Por eso, mejorar el acceso al agua también es una forma de reducir brechas estructurales y fortalecer el rol de las mujeres en los sistemas productivos rurales.

🌱 Acceso al agua: mucho más que disponibilidad del recurso

El acceso al agua no se limita a la existencia física del recurso. Implica también contar con condiciones reales para usarlo de manera segura, eficiente y sostenible.

Eso incluye:

  • Infraestructura adecuada,
  • Sistemas de riego eficientes,
  • Almacenamiento seguro,
  • Protección y restauración de cuencas,
  • Gobernanza local del agua,
  • Capacitación y acompañamiento técnico.

En otras palabras, mejorar el acceso al agua no es solo aumentar la oferta, sino construir sistemas más resilientes, equitativos y sostenibles.

Y aquí aparece un dato clave: según la FAO, si las mujeres agricultoras tuvieran el mismo acceso a recursos productivos que los hombres, la producción agrícola podría aumentar de forma significativa, con estimaciones que en algunos contextos alcanzan hasta un 30% de mejora en los resultados productivos.

Este dato demuestra algo fundamental: invertir en agua, en infraestructura, en tecnología y en acceso equitativo no solo mejora la gestión del recurso. También puede transformar sistemas productivos, fortalecer economías rurales y contribuir a una mayor seguridad alimentaria global.

🌎 Agua, resiliencia climática y desarrollo rural

El cambio climático está intensificando los desafíos vinculados al agua. Sequías más prolongadas, lluvias extremas, variabilidad en las precipitaciones y degradación de ecosistemas están alterando la forma en que las comunidades rurales producen alimentos y gestionan sus territorios.

En este escenario, el agua se vuelve un factor decisivo para la resiliencia climática.Cuando una comunidad cuenta con acceso a agua segura, sistemas de riego adecuados, prácticas eficientes y gobernanza local fortalecida, mejora su capacidad de:

  • Adaptarse a períodos de escasez,
  • Sostener la producción agrícola,
  • Reducir pérdidas,
  • Proteger sus medios de vida,
  • Tomar decisiones basadas en información y planificación.

Por eso, el agua también es una oportunidad: una oportunidad para construir territorios más resilientes, economías rurales más estables y comunidades mejor preparadas frente a la incertidumbre climática.

💧 Seguridad hídrica con enfoque territorial y social

En Agua Seguratrabajamos con la convicción de que la seguridad hídrica no se construye únicamente desde la infraestructura. Requiere una mirada integral que articule: Agua,Producción,Territorio,Comunidad,Educación, Sustentabilidad, Equidad.

Cada cuenca tiene sus propias dinámicas, desafíos y oportunidades. Por eso, las soluciones deben diseñarse desde el territorio, con participación local y con foco en impacto medible.Cuando el acceso al agua mejora, no solo se protege un recurso. También se fortalecen las posibilidades de producir, de sostener economías locales, de reducir desigualdades y de construir un futuro más resiliente.

🌍 Día Mundial del Agua: una fecha para ampliar la conversación

El Día Mundial del Agua, que se conmemora cada 22 de marzoes una oportunidad para recordar que el agua no es solo un recurso natural: es la base de la vida, de la salud, de la producción y del desarrollo.

Y también es una oportunidad para ampliar la conversación.Hablar de agua es hablar de seguridad alimentaria, de mujeres rurales, de resiliencia climática, de gestión sostenible de cuencas y de oportunidades para las comunidades.

Porque cuando el agua falta, no solo se afecta el consumo diario. También se debilitan los sistemas productivos, se profundizan desigualdades y se limita la capacidad de las personas para construir un futuro mejor.

En este 22 de marzo, reafirmamos una convicción: el agua también sostiene comunidadesy garantizar su acceso es una condición clave para la seguridad alimentaria y la resiliencia del futuro.

Agua Segura en World Water Week 2026: ¿importa el agua para los negocios?

En un mundo donde el retorno de la inversión guía las decisiones de capital, los proyectos de agua todavía se tratan, con demasiada frecuencia, como filantropía. Como un gesto de responsabilidad, no como una decisión estratégica.

Pero si el agua es esencial para la productividad, la resiliencia operativa, la continuidad de la cadena de suministro y el futuro de la industria, entonces la pregunta que debemos hacernos no es si el agua importa. La pregunta es cómo construimos un caso de negocio para el agua lo suficientemente sólido como para influir en la asignación real de capital.

Esa es exactamente la conversación que Agua Segura llevará a World Water Week 2026 en Estocolmo.

La sesión: Does Water Matter for Business?

El martes 25 de agosto, a las 14:00 CEST, Agua Segura participará en el panel "Does Water Matter for Business?" (¿Importa el agua para los negocios?), en la Sala A4, Nivel 6 del recinto de World Water Week 2026.

La sesión, moderada por Sara Hoversten de Bonneville Environmental Foundation (BEF), reunirá a referentes de empresas líderes en gestión hídrica corporativa para explorar cómo se enmarca el agua dentro de las decisiones empresariales — como riesgo, costo, eficiencia, resiliencia de cadena de suministro, CAPEX o estrategia de sostenibilidad — y qué se necesita para que el agua pase del compromiso declarado a la inversión real.

La sesión también estará disponible en línea. Podés unirte de forma virtual registrándote a través del sitio oficial de World Water Week.

Un panel de referencia en gestión hídrica empresarial

Panelistas:

  • Sara Hoversten — Bonneville Environmental Foundation (BEF) · Moderadora
  • German Otalora Castro — Microsoft
  • Yoshiko Hino — Suntory Global Spirits
  • Santosh Govindaraju — GRUNDFOS
  • Catalina Deluchi — Agua Segura
  • Antonella Maggioni — Agrow

La diversidad de sectores representados — tecnología, bebidas, infraestructura hídrica, agricultura y proyectos de seguridad hídrica — es, en sí misma, un reflejo de cuán transversal es el desafío del agua para la industria global.

¿Por qué este panel, ahora?

El agua ocupa cada vez más espacio en las agendas de sostenibilidad corporativa. Compromisos Water Positive, metas de reducción de huella hídrica, adherencia al estándar AWS, reportes de riesgo hídrico — la lista crece. Pero la distancia entre el compromiso declarado y la inversión real sigue siendo, en muchas organizaciones, significativa.

¿Qué hace falta para cerrar esa brecha? Parte de la respuesta está en el lenguaje. Los proyectos de agua suelen presentarse en términos de impacto ambiental o social — m³ restituidos, comunidades alcanzadas, hectáreas restauradas. Esos indicadores son reales y necesarios. Pero para influir en decisiones de capital, necesitan traducirse también en términos que los CFOs, los comités de inversión y los directorios reconocen: riesgo operativo, continuidad de negocio, eficiencia de costos, resiliencia de cadena de suministro.

Esa traducción no es cosmética. Es estratégica. Y es, en buena medida, lo que el panel de World Water Week 2026 buscará construir.

La perspectiva de Agua Segura

En Agua Segura diseñamos e implementamos proyectos de seguridad hídrica junto a empresas que han asumido compromisos concretos: Water Positive, neutralidad hídrica, reposición de agua, eficiencia hídrica en operaciones y cadenas de valor. Trabajamos en territorio — con diagnóstico técnico, implementación local, aliados comunitarios y medición de impacto verificable.

Lo que hemos aprendido en ese proceso es que los proyectos de agua que logran escalar tienen algo en común: no se presentan únicamente como proyectos de sostenibilidad. Se presentan como inversiones con retorno medible — en eficiencia operativa, en reducción de riesgo hídrico, en acceso a mercados o financiamiento con criterios ESG, en reputación y continuidad de negocio.

Esa es la conversación que queremos tener en Estocolmo. Y es la conversación que, creemos, el sector necesita con más urgencia.

Detalles del evento

  • Session: Does Water Matter for Business?
  • Fecha: Martes 25 de agosto de 2026
  • Hora: 14:00 CEST
  • Lugar: Sala A4, Nivel 6 · World Water Week 2026 · Estocolmo
  • Modalidad: presencial y online (registro en el sitio oficial de World Water Week)

¿Estarás en Estocolmo? Reunámonos.

Si vas a estar en World Water Week 2026 y querés conectar con el equipo de Agua Segura, escribinos para coordinar una reunión. Nos interesa conversar con empresas, organizaciones e implementadores que están trabajando en gestión hídrica corporativa, water stewardship, riesgo hídrico o proyectos de reposición y eficiencia hídrica.

También podés contactarnos en cualquier momento en aguasegura.com — ya sea antes del evento para planificar una conversación en Estocolmo, o después para explorar cómo podemos trabajar juntos.

El agua importa para los negocios. Y construir ese caso juntos empieza con una conversación. Escribinos.

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Agua Segura en World Water Week 2026: ¿importa el agua para los negocios?

Nos entusiasma compartir que estaremos presentes en la edición 2026 de World Water Week (linkedin.com/company/world-water-week) con nuestra sesión "Does Water Matter for Business?" (¿Importa el agua para los negocios?).

En un mundo donde el retorno de la inversión (ROI) guía las decisiones de capital, los proyectos de agua todavía se tratan, con demasiada frecuencia, como filantropía. Pero si el agua es esencial para la productividad, la resiliencia, la continuidad operativa y el futuro de la industria, entonces necesitamos hacernos una pregunta más práctica: ¿cómo construimos un caso de negocio para el agua lo suficientemente sólido como para influir en la asignación de capital?

Un panel de referencia en gestión hídrica empresarial

Junto a nuestra anfitriona y moderadora Sara Hoversten (linkedin.com/in/sarahoversten), de Bonneville Environmental Foundation - BEF (linkedin.com/company/bonneville-environmental-foundation), exploraremos esta pregunta junto a un grupo excepcional de panelistas:

German Otalora Castro, from Microsoft (linkedin.com/in/german-otalora-castro-b41b5046 / linkedin.com/company/microsoft)
Yoshiko Hino, from Suntory Global Spirits (linkedin.com/in/yoshiko-hino-7b2158196 / linkedin.com/company/suntoryglobalspirits)
Santosh Govindaraju, from GRUNDFOS (linkedin.com/in/santoshgovindaraju2772 / linkedin.com/company/grundfos)
Catalina Deluchi, from Agua Segura (linkedin.com/in/catalinadeluchi/en / linkedin.com/company/aguasegura)
Antonella Maggioni, from Agrow (linkedin.com/in/antonella-maggioni-8885b36b / linkedin.com/company/agrow-analytics)

De qué hablaremos

La conversación abordará cómo se enmarca el agua dentro de las decisiones empresariales —como riesgo, costo, sostenibilidad, eficiencia, resiliencia de la cadena de suministro, CAPEX o estrategia— y qué se necesita para que el agua pase del compromiso a la inversión real.

Detalles del evento

Room A4, Level 6
Tuesday, August 25, 2:00 PM CEST
World Water Week 2026, Stockholm

La sesión también estará disponible en línea. Podés unirte de forma virtual registrándote a través del sitio web oficial de World Water Week.

Esperamos verte allí —presencial o en línea— en una conversación sobre agua, inversión, resiliencia y el futuro de los negocios.

#WorldWaterWeek #WWWeek #WaterStewardship #WaterResilience #WaterForPeopleAndProgress #Sustainability #Regeneration

Cómo medir la huella ambiental para tomar mejores decisiones: el valor de digitalizar el consumo de agua, energía y residuos

Cómo medir la huella ambiental para tomar mejores decisiones: el valor de digitalizar el consumo de agua, energía y residuos

La sostenibilidad ya no se basa únicamente en compromisos o declaraciones. Hoy, las empresas necesitan datos confiables para comprender su impacto ambiental, identificar oportunidades de mejora y tomar decisiones estratégicas que generen resultados medibles.

En este contexto, medir la huella ambiental dejó de ser un ejercicio de reporte para convertirse en una herramienta de gestión. Conocer cómo una organización consume agua, energía y recursos, y cómo genera residuos, permite transformar información en acciones concretas que reducen costos, disminuyen riesgos y fortalecen la competitividad.

En Agua Segura creemos que la gestión ambiental comienza con el conocimiento. Por eso desarrollamos, junto a Unplastify, el Environmental Footprint Tool, una plataforma que permite digitalizar consumos, simular escenarios y diseñar estrategias personalizadas para mejorar el desempeño ambiental de las organizaciones.

La gestión ambiental comienza con los datos

Muchas empresas conocen cuánto pagan por agua, electricidad o gestión de residuos, pero pocas cuentan con una visión integrada de cómo esos consumos impactan en sus costos, su operación y sus objetivos de sostenibilidad.

La falta de información consolidada suele dificultar preguntas fundamentales como:

  • ¿Dónde se encuentran las mayores oportunidades de ahorro?
  • ¿Qué impacto tendría incorporar nuevas tecnologías?
  • ¿Cómo cambiarían los costos frente a nuevas regulaciones o variaciones tarifarias?
  • ¿Qué proyectos generan el mayor retorno ambiental y económico?

Responder estas preguntas requiere información actualizada, indicadores comparables y herramientas que permitan analizar distintos escenarios antes de invertir.

¿Qué es el Environmental Footprint Tool?

El Environmental Footprint Tool es una plataforma diseñada para ayudar a las organizaciones a medir, analizar y optimizar su desempeño ambiental mediante una gestión basada en datos.

La herramienta integra tres dimensiones fundamentales:

  • Consumo de agua
  • Consumo de energia
  • Gestión de residuos

A partir de esta información, permite construir un diagnóstico continuo de la operación e identificar oportunidades concretas de mejora.

Más que un tablero de indicadores, funciona como un sistema de apoyo para la toma de decisiones.

Digitalizar para gestionar mejor

Uno de los principales desafíos en sostenibilidad es que muchas decisiones todavía se toman de forma reactiva.

Digitalizar el consumo permite pasar de una lógica basada en estimaciones a una gestión continua, donde la información se convierte en una ventaja competitiva.

El Environmental Footprint Tool permite:

  • digitalizar consumos de agua, energía y residuos;
  • comparar el desempeño con referencias obtenidas de una base de datos propia;
  • detectar oportunidades de ahorro económico y operativo;
  • acceder a recomendaciones mediante inteligencia artificial para orientar la toma de decisiones.

Esta información facilita la identificación de prioridades y acelera la implementación de mejoras con impacto medible.

Simular escenarios antes de invertir

Una de las funcionalidades más valiosas de la plataforma es la posibilidad de realizar simulaciones.

Antes de implementar una solución, las organizaciones pueden analizar distintos escenarios considerando variables como:

  • Cambios regulatorios
  • variaciones en costos;
  • incorporación de nuevas tecnologías;
  • estrategias de reducción de consumo.

Además, el sistema estima la inversión necesaria y los ahorros directos e indirectos asociados a cada alternativa.

Esto permite reducir la incertidumbre y priorizar proyectos con mayor impacto ambiental y financiero.

De los datos a la implementación

Medir es solo el primer paso.

El verdadero valor aparece cuando la información se transforma en proyectos concretos.

Por eso, Agua Segura acompaña a las organizaciones durante todo el proceso:

  • identificación de oportunidades;
  • diseño de soluciones;
  • selección y coordinación de proveedores;
  • seguimiento de la implementación;
  • Medir es solo el primer paso.

Este enfoque integral permite convertir la estrategia ambiental en resultados verificables.

Agua, energía y residuos: una mirada integrada

Tradicionalmente, estos recursos fueron gestionados por separado.

Sin embargo, cada vez existe mayor evidencia de que forman parte de un mismo sistema.

Reducir el consumo de agua puede disminuir el uso de energía. Optimizar procesos puede reducir simultáneamente residuos y costos. Implementar soluciones eficientes puede generar beneficios ambientales y económicos al mismo tiempo.

Por eso, una visión integrada permite identificar oportunidades que muchas veces pasan desapercibidas cuando cada indicador se analiza de manera aislada.

La sostenibilidad también genera eficiencia

Las empresas enfrentan hoy nuevos desafíos:

  • mayor presión regulatoria;
  • objetivos ESG más exigentes;
  • expectativas crecientes de inversores y consumidores;
  • necesidad de reducir costos operativos;
  • gestión de riesgos asociados al agua y al cambio climático.

Contar con herramientas que permitan medir, comparar y proyectar escenarios facilita responder a estos desafíos con información objetiva.

La sostenibilidad deja de ser únicamente una meta ambiental para convertirse también en una herramienta de eficiencia y resiliencia empresarial.

Tecnología para una mejor gestión ambiental

La transformación digital también está llegando a la gestión de los recursos naturales.

Herramientas como el Environmental Footprint Tool permiten que las organizaciones evolucionen desde una gestión reactiva hacia una gestión preventiva, basada en indicadores y evidencia.

Esto facilita:

  • mejorar el desempeño ambiental;
  • reducir costos;
  • optimizar inversiones;
  • fortalecer la estrategia ESG;
  • avanzar hacia modelos de producción y operación más sostenibles.

Del compromiso a la acción

La sostenibilidad comienza cuando las decisiones pueden medirse.

Digitalizar consumos, comprender el impacto de las operaciones y evaluar distintos escenarios permite pasar del diagnóstico a la acción con mayor velocidad y precisión.

En Agua Segura creemos que el futuro de la gestión ambiental dependerá cada vez más de la capacidad de transformar datos en decisiones y decisiones en impacto positivo.

El Environmental Footprint Tool fue desarrollado precisamente con ese objetivo: ayudar a las organizaciones a convertir información en soluciones concretas para avanzar hacia una gestión más eficiente, resiliente y sostenible.