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Persona utilizando un filtro de agua familiar en una comunidad rural para garantizar seguridad hídrica.

Menos del 1% del agua del planeta es apta para consumo humano: por qué la seguridad hídrica es uno de los mayores desafíos globales

Vivimos en un planeta cubierto de agua. Sin embargo, esa imagen es profundamente engañosa.

Del total de agua existente en la Tierra, alrededor del 97% es salada y casi otro 2% permanece retenido en glaciares y casquetes polares. Esto deja menos del 1% de agua dulce disponible para abastecer a más de ocho mil millones de personas, sostener la producción de alimentos, las ciudades, la industria y los ecosistemas.

Ese margen ya era extremadamente limitado. Hoy, además, se encuentra bajo una presión creciente, producto del aumento de la demanda, la degradación de las cuencas y los efectos cada vez más visibles del cambio climático. En muchos territorios, el problema ya no es únicamente cuánta agua existe, sino si es posible acceder de manera segura, continua y sostenible a ese recurso esencial.

Este contexto convierte a la seguridad hídrica en uno de los principales desafíos globales del siglo XXI.

La crisis del agua: un problema global con impactos locales

La crisis del agua no se manifiesta de la misma manera en todos los territorios. En algunos lugares aparece como escasez extrema; en otros, como contaminación, interrupciones en el suministro o desigualdad en el acceso. Pero en todos los casos, tiene un denominador común: la presión creciente sobre sistemas hídricos que ya son frágiles.

El crecimiento poblacional, la urbanización acelerada y la intensificación de los usos productivos han incrementado de forma sostenida la demanda de agua. A esto se suma la degradación de las cuencas —deforestación, pérdida de suelos, sobreexplotación de acuíferos— y los impactos del cambio climático, que alteran los patrones de precipitación y aumentan la frecuencia de sequías e inundaciones.

En este escenario, garantizar agua segura no puede limitarse a aumentar la oferta. Requiere gestionar mejor ese escaso 1% disponible, protegiendo las fuentes, reduciendo pérdidas, mejorando la calidad del agua y fortaleciendo las capacidades locales para una gestión sostenible en el tiempo.

Del diagnóstico global a la acción territorial

Aunque la problemática es global, las soluciones siempre se construyen a nivel local, en la cuenca. Es allí donde se define cómo se capta, distribuye, utiliza y protege el agua. Por eso, en Agua Seguratrabajamos con un enfoque territorial, desarrollando proyectos que combinan infraestructura, tecnología, educación y trabajo comunitario.

Brasil: acceso a agua segura en contextos de vulnerabilidad urbana

En Río de Janeiro, junto a Microsoftdesarrollamos un proyecto en la comunidad de Vila Beira Mar, donde el acceso al agua no estaba garantizado de forma estable. En este contexto, la inseguridad hídrica impactaba directamente en la salud, la educación y la calidad de vida de las familias.

El proyecto incluyó:

  • La instalación de 15 reservorios comunitarios,
  • La ampliación de la red de distribución con conexiones domiciliarias para 70 familias,
  • La entrega de 200 filtros de agua familiares, además de filtros para escuelas y centros comunitarios.

Estas acciones, realizadas junto a TETO Brasilpermitieron mejorar la disponibilidad y la calidad del agua para más de 3.250 personas, al tiempo que fortalecieron la gestión comunitaria del recurso. En territorios donde cada interrupción del suministro tiene consecuencias inmediatas, garantizar agua segura significa reducir riesgos sanitarios y abrir oportunidades de desarrollo.

Chile: agua segura en un contexto de sequía estructural

En Chile, la zona central enfrenta una escasez hídrica estructural, agravada por más de una década de sequía prolongada. En este contexto, el acceso al agua potable y la fiabilidad de los sistemas existentes se convierten en desafíos críticos, especialmente en comunidades rurales.

A través del programa Suministro de agua desarrollamos proyectos en Colina y Curacaví, en colaboración con las cooperativas de Agua Potable Rural (APR). El objetivo fue generar nuevas fuentes de agua y mejorar su calidad, fortaleciendo al mismo tiempo la gestión local del recurso.

Los resultados incluyen:

  • Un beneficio volumétrico estimado de 4.500 m³ de agua por año,
  • Impacto directo en casi 5.000 personas,
  • Mejoras en 14 escuelas,
  • Talleres WASH para promover el uso seguro y responsable del agua en contextos de sequía.

Estos proyectos demuestran que la seguridad hídrica no depende solo de infraestructura, sino también de educación, gobernanza y participación comunitaria.

América Latina: soluciones escalables junto a GRUNDFOS

A similar approach is applied to the projects we develop with GRUNDFOS Un enfoque similar se aplica en los proyectos que desarrollamos junto a GRUNDFOS en Brasil, Chile, Colombia, México y Argentina. Desde 2020, estas iniciativas de acceso al agua han alcanzado a más de 50.000 personas, mediante la implementación de 830 soluciones, entre ellas:

  • Filtros familiares,
  • Dispensadores comunitarios,
  • Sistemas de recolección de agua de lluvia,
  • Mejoras en almacenamiento y distribución.

En estos contextos, cada litro de agua segura disponible tiene un impacto directo en la salud, la educación y las oportunidades económicas de las comunidades. La escala del desafío exige soluciones adaptables, pero siempre diseñadas desde la realidad local.

Más allá del volumen: cómo se construye la seguridad hídrica

Estos proyectos muestran que la crisis del agua no es solo una cuestión de volumen global. Reducir pérdidas, mejorar la calidad, acercar el agua a quienes no pueden acceder a ella y fortalecer capacidades locales son acciones que marcan la diferencia cuando el recurso es tan limitado.

Hablar de seguridad hídrica implica:

  • Proteger y restaurar cuencas,
  • Mejorar la eficiencia en los usos productivos,
  • Implementar soluciones basadas en la naturaleza,
  • Apostar por inversiones de largo plazo con impacto medible.

Cuando el margen disponible es menor al 1%, cada decisión cuenta. La forma en que gestionamos el agua hoy define no solo el acceso actual, sino la resiliencia de los sistemas hídricos de los que dependerán las próximas generaciones.

Un desafío compartido

El agua no pertenece a una sola organización, sector o territorio. Es un recurso compartido, interconectado y vulnerable. Por eso, construir seguridad hídrica sostenible requiere colaboración entre comunidades, empresas, gobiernos y organizaciones de la sociedad civil.

En Agua Segura trabajamos para que cada proyecto contribuya a fortalecer el sistema completo, desde la cuenca hacia lo global. Porque cuando se trata de agua, la sostenibilidad no es una opción: es una condición para el futuro.

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La Crisis Del Agua: El Desafío Económico Que Enfrenta El Sector Privado

Por Fernanda Marmorek, CFO de Agua Segura

La crisis del agua es una amenaza silenciosa pero devastadora para el sector privado a nivel global. La creciente escasez de este recurso afecta la producción, los costos operativos y la viabilidad de numerosas industrias. En particular, sectores como la manufactura, la agroindustria, la minería, la energía y la tecnología enfrentan desafíos significativos debido a la disminución del acceso a fuentes hídricas confiables.

Según el informe de WWF, en 2021 el agua dulce tuvo un valor económico estimado de 58 billones de dólares, lo que representa el 60% de la economía mundial. Sin embargo, este recurso ha sido históricamente infravalorado, lo que ha llevado a su uso excesivo y a la degradación de los ecosistemas hídricos. La sobreexplotación y la contaminación de fuentes de agua están generando impactos económicos adversos para el sector privado, aumentando la presión sobre los costos de producción y generando incertidumbre en las inversiones a largo plazo.

A nivel global, la crisis del agua representa una amenaza significativa para la economía. Se estima que para 2050, alrededor del 46% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial podría originarse en zonas con alto riesgo hídrico, un aumento significativo en comparación con el 10% actual. Además, en 2018, las pérdidas económicas relacionadas con problemas hídricos ascendieron a 38.500 millones de dólares, aunque el impacto real podría ser mayor debido a la falta de datos de muchas empresas. En 2024, las catástrofes relacionadas con el agua, como inundaciones y sequías, causaron pérdidas económicas superiores a 550.000 millones de dólares, además de la trágica pérdida de más de 8.700 vidas y el desplazamiento de 40 millones de personas.

Las regiones con mayor estrés hídrico incluyen África del Norte, donde el nivel de extracción de agua supera el 100% de los recursos renovables disponibles. En Europa, aproximadamente el 20% del territorio y el 30% de su población experimentan estrés hídrico cada año, con España y la cuenca mediterránea como las áreas más afectadas. En América Latina, países como México, Chile y Perú enfrentan serios desafíos hídricos debido a la sobreexplotación de acuíferos y el impacto del cambio climático en la disponibilidad de agua.

Cómo la crisis del agua presiona los costos y el empleo

La crisis del agua genera presión sobre los costos y el empleo principalmente por tres razones clave:

1. Aumento en los costos operativos

El agua es un insumo esencial para muchas industrias. Cuando hay escasez o restricciones en el acceso a fuentes hídricas, las empresas deben buscar alternativas más costosas, como:

  • Compra de agua de fuentes privadas
  • Infraestructura para captación y tratamiento
  • Multas y regulaciones ambientales

Ejemplo: En la industria de bebidas y alimentos, la reducción del acceso a agua obliga a las empresas a pagar más por el recurso, lo que incrementa el costo de producción y, en consecuencia, los precios finales al consumidor.

2. Disrupción en la producción y la cadena de suministro

Cuando una empresa no puede acceder a suficiente agua, la producción se reduce o incluso se detiene temporalmente. Esto puede ocurrir por:

  • Escasez de materia prima
  • Interrupción en la manufactura
  • Dependencia de proveedores afectados

Ejemplo: En Argentina, la sequía ha reducido el rendimiento de cultivos clave como la soja y el trigo, impactando no solo a los agricultores, sino también a la exportación y las empresas que dependen de estos productos.

3. Reducción de empleo y efectos en la economía

Cuando la producción disminuye, las empresas enfrentan pérdidas económicas, lo que puede llevar a despidos o reducción de jornadas laborales. Los sectores más afectados incluyen:

  • Agricultura
  • Industria y manufactura
  • Servicios y comercio

Ejemplo: En Lima, un estudio estimó que una reducción del 30% en la disponibilidad de agua podría provocar la pérdida de más de 35.000 empleos debido a la contracción de la producción.

Innovaciones tecnológicas y restauración de suelos y ecosistemas para enfrentar la crisis hídrica

Ante la creciente escasez de agua, el sector privado está adoptando diversas innovaciones tecnológicas para mitigar el impacto y mejorar la eficiencia en el uso del recurso. Estas soluciones buscan no solo garantizar la sostenibilidad del suministro de agua, sino también reducir costos operativos y optimizar procesos productivos en industrias clave.

En el sector agrícola, la aplicación de inteligencia artificial (IA) y sensores avanzados en sistemas de riego ha demostrado ser altamente eficiente. Estos sistemas analizan en tiempo real la humedad del suelo y las condiciones climáticas, permitiendo ajustar el uso del agua de manera precisa y reducir desperdicios.

Otra innovación clave es el uso de captadores de agua atmosférica, que extraen humedad del aire y la convierten en agua potable. Startups en América Latina y África están desarrollando estas tecnologías para abastecer comunidades y empresas en zonas de alto estrés hídrico.

Además, la recuperación y reciclaje de aguas residuales se ha convertido en una práctica fundamental para industrias como la textil, la manufactura y la minería. Empresas líderes en estos sectores están invirtiendo en plantas de tratamiento que permiten reutilizar el agua en sus procesos productivos.

Además de la implementación de tecnologías avanzadas, el sector privado también está impulsando estrategias de restauración de suelos y ecosistemas como una solución complementaria para enfrentar la crisis hídrica. Empresas agrícolas y forestales están adoptando prácticas de regeneración del suelo, como la reforestación y el uso de cultivos de cobertura, para mejorar la capacidad de retención de agua y reducir la erosión.

La restauración de humedales y cuencas hidrográficas también está cobrando relevancia. Diversas industrias han comenzado a invertir en la protección y rehabilitación de ecosistemas acuáticos, reconociendo su papel fundamental en la regulación del ciclo del agua.

Las empresas que incorporan estas estrategias no solo mejoran su sostenibilidad ambiental, sino que también reducen costos operativos al asegurar un acceso más estable al recurso hídrico.

Por lo tanto, para mitigar los efectos de la crisis del agua, es fundamental que las empresas adopten estrategias sostenibles, como la optimización del uso del agua, la diversificación de fuentes hídricas y la colaboración con el sector público. La inversión en infraestructura hídrica y el desarrollo de tecnologías innovadoras serán claves para garantizar la estabilidad económica y la continuidad operativa en un contexto de creciente escasez del recurso.

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Día Mundial del Medio Ambiente: por qué el plástico es también una crisis del agua

Cada 5 de junio, el mundo se detiene un momento para recordar algo que debería ser evidente: el planeta que habitamos tiene límites. El Día Mundial del Medio Ambiente, impulsado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), es una oportunidad para poner en agenda los desafíos ambientales más urgentes y convocar a la acción colectiva.

Este año, en Agua Segura, queremos hablar de una conexión que muchas veces pasa desapercibida: la relación entre los plásticos y la crisis del agua. Una relación que no es metafórica. Es química, ecosistémica y profundamente territorial.

El plástico no desaparece. Se fragmenta y llega al agua

Cuando un plástico no se gestiona correctamente, no desaparece. Se fragmenta en partículas cada vez más pequeñas, los llamados microplásticos, que terminan en ríos, cuencas, acuíferos y océanos. Según datos del PNUMA, cada año ingresan al océano entre 9 y 14 millones de toneladas de plástico. Pero el problema no empieza ni termina en el mar.

Los microplásticos se han encontrado en fuentes de agua potable, en suelos agrícolas, en tejidos de peces y en la sangre humana. Afectan la biodiversidad acuática, alteran los ciclos naturales de los ecosistemas y comprometen la calidad del agua que comunidades enteras necesitan para vivir, producir y desarrollarse.

La crisis del plástico y la crisis del agua no son dos problemas separados. Son dos síntomas del mismo modelo de producción y consumo que ignora los límites naturales del planeta.

Seguridad hídrica y biodiversidad: un sistema interdependiente

En Agua Segura trabajamos a diario con esta realidad sobre el terreno. Sabemos que la seguridad hídrica no se garantiza solo con infraestructura. Depende de ecosistemas sanos, cuencas funcionales, suelos que infiltren bien y comunidades con capacidad de cuidar y gestionar el recurso.

Cuando los ecosistemas se contaminan, con plásticos, con agroquímicos, con residuos industriales, se rompe esa cadena. Los humedales pierden capacidad de retención. Los suelos degradados ya no filtran como antes. Las comunidades que dependen de fuentes superficiales o subterráneas quedan expuestas.

Por eso, hablar de medio ambiente el 5 de junio es también hablar de agua. Y hablar de agua es hablar de los sistemas naturales que la sostienen: bosques, humedales, suelos, ríos, acuíferos. Todos ellos amenazados, entre otras cosas, por la contaminación plástica.

¿Qué pueden hacer las empresas?

Las organizaciones tienen un rol que no puede delegarse. No solo porque el plástico y el agua forman parte de sus cadenas de valor, sino porque tienen la capacidad de escalar soluciones que van más allá de sus propias operaciones.

Este año, junto a Unplastify, desarrollamos una serie de propuestas especiales para que equipos corporativos puedan conectarse con esta agenda de manera concreta, significativa y transformadora:

Charla inspiracional: una sesión de sensibilización sobre el impacto de los plásticos en el agua, la naturaleza y las comunidades. Ideal para generar conciencia interna y abrir conversaciones sobre sostenibilidad dentro de los equipos.

Taller de diseño de soluciones: una dinámica participativa para co-crear respuestas concretas a los desafíos del plástico y el agua. Una actividad que combina creatividad, colaboración y propósito.

Jornada de limpieza: una experiencia de acción colectiva en contacto con la naturaleza urbana. Porque el cambio también se construye con las manos.

Estas propuestas no son solo actividades de team building. Son oportunidades para que las organizaciones integren la agenda ambiental desde adentro, con equipos que comprenden el problema, se comprometen con la solución y generan cultura de sostenibilidad.

El 5 de junio es una fecha. El compromiso es permanente

El Día Mundial del Medio Ambiente cumple una función importante: visibiliza. Pero la crisis ambiental no tiene fecha de vencimiento ni se resuelve con una jornada de concientización. Requiere decisiones estratégicas, inversión sostenida y voluntad de cambiar modelos de producción y consumo que llevan décadas de inercia.

En Agua Segura creemos que las empresas que entienden esto tienen una ventaja competitiva real: construyen resiliencia antes de que la escasez los obligue a hacerlo. Diseñan soluciones antes de que los reguladores las exijan. Generan valor para el territorio antes de que la conflictividad social lo requiera.

El plástico en el agua no es solo un problema ambiental. Es un indicador de cómo una organización se relaciona con el ecosistema del que depende. Y cambiarlo es posible, medible y necesario.

¿Tu empresa quiere activar el Día del Medio Ambiente con impacto real?

Junto a Unplastify diseñamos propuestas a medida para equipos que quieren ir más allá de la comunicación y conectarse con la acción ambiental concreta. Charlas, talleres y jornadas de limpieza pensadas para generar conciencia, creatividad y compromiso.

Si te interesa explorar cómo podemos acompañar a tu organización este 5 de junio —y más allá de esa fecha— escribinos para coordinar una llamada. Estamos para ayudarte a diseñar una estrategia de impacto hídrico y ambiental que tenga sentido para tu empresa y tu territorio.

Contactanos en aguasegura.com y hablemos.

¿Cómo mejorar las eficiencias de riego de la mano de los productores? Agua Segura

Esther Camacho Guerrero - Directora del Programa Regenera Bajío, Nuup

En México, como en muchos otros países, el sector agrícola es el principal consumidor de agua. Según datos del INEGI, representa más del 67% del volumen total utilizado a nivel nacional. Esta cifra pone en evidencia la urgencia de implementar estrategias de gestión sostenible del agua, especialmente en un contexto de creciente crisis hídrica.

La seguridad hídrica del país está estrechamente ligada a la capacidad del sector agrícola para adaptarse y hacer un uso más eficiente del recurso. En especial, la agricultura de pequeña escala, que ocupa cerca del 72% del territorio agrícola mexicano, sigue dependiendo en gran medida de sistemas de riego por gravedad, también conocidos como riego por surcos o por inundación. Estos sistemas tienen una eficiencia estimada entre el 20% y el 40%, lo que implica una pérdida importante de agua, muchas veces subterránea, que podría ser mejor aprovechada.

Optimizar el riego es posible: experiencia desde el campo

Desde Regenera Bajío, trabajamos junto a productores para mejorar las prácticas de riego y avanzar hacia una conservación del agua efectiva. Hemos comprobado en campo que, con asesoría técnica adecuada y compromiso por parte del productor, se pueden alcanzar eficiencias de hasta un 80%. Esto se traduce en menor extracción de agua, reducción de costos, prevención de enfermedades agrícolas y, en muchos casos, mejora de los rendimientos productivos.

Pero más allá de las herramientas y tecnologías, la clave del cambio está en el factor humano. La experiencia, conocimiento del territorio y disposición de los productores son fundamentales para lograr una transición hacia una agricultura más sostenible.

Una metodología centrada en las personas

Conscientes de las particularidades del campo mexicano, desarrollamos un enfoque de intervención centrado en las personas productoras. Nuestro equipo brinda asesoría técnica personalizada, con visitas a campo que permiten analizar las condiciones específicas de cada parcela: tipo de suelo, pendiente, cultivos, disponibilidad de infraestructura de riego y acceso al agua.

A través de entrevistas y observación directa, analizamos las prácticas actuales:

  • ¿Cómo riegan?
  • ¿Cuándo y con qué frecuencia?
  • ¿Por qué se elige ese sistema?

Con esta información y datos medidos en terreno, proponemos ajustes prácticos y accesibles, como modificaciones en la programación del riego, instalación de válvulas o pequeñas obras de nivelación. Estos cambios, adaptados a la realidad del productor, suelen tener un impacto inmediato y significativo en la eficiencia del uso del agua.

Cambiar hábitos arraigados: un reto cultural

Uno de los desafíos más relevantes es modificar hábitos que han sido transmitidos de generación en generación. Muchos productores repiten rutinas de riego porque “así se ha hecho siempre”, aunque no siempre sean las más adecuadas para la realidad climática y ambiental actual.

Por eso, nuestro enfoque prioriza el acompañamiento cercano, estableciendo relaciones de confianza desde el inicio del proceso. Escuchar sus dudas, responder con evidencia técnica y respetar sus tiempos es clave para generar transformaciones duraderas.

También promovemos la participación activa de los productores en el registro de datos de campo. Este ejercicio permite que observen por sí mismos los resultados de las mejoras implementadas, lo que refuerza la toma de decisiones basada en evidencia y empodera a las comunidades para cuidar sus recursos.

Reutilizar el conocimiento: un ciclo virtuoso

Otro aspecto esencial de la metodología es devolver a los productores la información que se genera en cada ciclo agrícola. Esto no sólo mejora la gestión del agua en sus unidades productivas, sino que fortalece la memoria colectiva del territorio.

Además, la eficiencia hídrica se convierte en una puerta de entrada a otros temas clave, como la recarga de acuíferos, la calidad del agua, o incluso, la relación entre agricultura y restauración de ecosistemas acuáticos. El agua que no se desperdicia en el campo es agua que puede mantenerse en ríos, humedales o reservorios naturales.

Capacitación, comunidad y soluciones locales

La capacitación es una herramienta transformadora. Por eso, organizamos talleres grupales en las comunidades donde trabajamos, abordando temas como:

  • Retos actuales del agua en México.
  • Derechos y obligaciones de los productores.
  • Herramientas para medir la humedad del suelo.
  • Sistemas alternativos de riego y su mantenimiento.
  • Casos exitosos de transición hacia una agricultura sostenible.

Estos espacios no sólo generan conocimiento, sino que refuerzan lazos comunitarios y propician el intercambio de soluciones que nacen desde el territorio.

Más allá del agua: hacia una agricultura regenerativa

Mejorar la eficiencia del riego es sólo el primer paso. En Regenera Bajío buscamos generar un impacto sistémico, donde la seguridad hídrica se articule con la resiliencia climática, el bienestar rural y la transformación agroecológica del Bajío mexicano.

Esto implica avanzar hacia sistemas productivos que:

  • Contribuyan a la recarga de acuíferos.
  • Eviten la contaminación de cuerpos de agua.
  • Fortalezcan los proyectos comunitarios de agua.
  • Se integren al manejo de cuencas hidrográficas.
  • Respeten los ciclos naturales del agua.

Conclusión: alianzas por el futuro del agua

Frente a la crisis del agua, necesitamos soluciones concretas, escalables y justas. La eficiencia en el riego no es sólo una meta técnica: es una estrategia clave para asegurar el agua de hoy y del mañana. Pero para lograrla, no basta con tecnología. Se necesita conocimiento, acompañamiento y, sobre todo, confianza en la capacidad transformadora de las personas productoras.

Desde Regenera Bajío, seguimos apostando por este camino: uno que une saberes, promueve el aprendizaje colectivo y cuida el agua como el bien común que es.

Informate mas en aguasegura.com https://aguasegura.com/

Agua Segura en World Water Week 2026: ¿importa el agua para los negocios?

Nos entusiasma compartir que estaremos presentes en la edición 2026 de World Water Week (linkedin.com/company/world-water-week) con nuestra sesión "Does Water Matter for Business?" (¿Importa el agua para los negocios?).

En un mundo donde el retorno de la inversión (ROI) guía las decisiones de capital, los proyectos de agua todavía se tratan, con demasiada frecuencia, como filantropía. Pero si el agua es esencial para la productividad, la resiliencia, la continuidad operativa y el futuro de la industria, entonces necesitamos hacernos una pregunta más práctica: ¿cómo construimos un caso de negocio para el agua lo suficientemente sólido como para influir en la asignación de capital?

Un panel de referencia en gestión hídrica empresarial

Junto a nuestra anfitriona y moderadora Sara Hoversten (linkedin.com/in/sarahoversten), de Bonneville Environmental Foundation - BEF (linkedin.com/company/bonneville-environmental-foundation), exploraremos esta pregunta junto a un grupo excepcional de panelistas:

German Otalora Castro, from Microsoft (linkedin.com/in/german-otalora-castro-b41b5046 / linkedin.com/company/microsoft)
Yoshiko Hino, from Suntory Global Spirits (linkedin.com/in/yoshiko-hino-7b2158196 / linkedin.com/company/suntoryglobalspirits)
Santosh Govindaraju, from GRUNDFOS (linkedin.com/in/santoshgovindaraju2772 / linkedin.com/company/grundfos)
Catalina Deluchi, from Agua Segura (linkedin.com/in/catalinadeluchi/en / linkedin.com/company/aguasegura)
Antonella Maggioni, from Agrow (linkedin.com/in/antonella-maggioni-8885b36b / linkedin.com/company/agrow-analytics)

De qué hablaremos

La conversación abordará cómo se enmarca el agua dentro de las decisiones empresariales —como riesgo, costo, sostenibilidad, eficiencia, resiliencia de la cadena de suministro, CAPEX o estrategia— y qué se necesita para que el agua pase del compromiso a la inversión real.

Detalles del evento

Room A4, Level 6
Tuesday, August 25, 2:00 PM CEST
World Water Week 2026, Stockholm

La sesión también estará disponible en línea. Podés unirte de forma virtual registrándote a través del sitio web oficial de World Water Week.

Esperamos verte allí —presencial o en línea— en una conversación sobre agua, inversión, resiliencia y el futuro de los negocios.

#WorldWaterWeek #WWWeek #WaterStewardship #WaterResilience #WaterForPeopleAndProgress #Sustainability #Regeneration

Cómo medir la huella ambiental para tomar mejores decisiones: el valor de digitalizar el consumo de agua, energía y residuos

Cómo medir la huella ambiental para tomar mejores decisiones: el valor de digitalizar el consumo de agua, energía y residuos

La sostenibilidad ya no se basa únicamente en compromisos o declaraciones. Hoy, las empresas necesitan datos confiables para comprender su impacto ambiental, identificar oportunidades de mejora y tomar decisiones estratégicas que generen resultados medibles.

En este contexto, medir la huella ambiental dejó de ser un ejercicio de reporte para convertirse en una herramienta de gestión. Conocer cómo una organización consume agua, energía y recursos, y cómo genera residuos, permite transformar información en acciones concretas que reducen costos, disminuyen riesgos y fortalecen la competitividad.

En Agua Segura creemos que la gestión ambiental comienza con el conocimiento. Por eso desarrollamos, junto a Unplastify, el Environmental Footprint Tool, una plataforma que permite digitalizar consumos, simular escenarios y diseñar estrategias personalizadas para mejorar el desempeño ambiental de las organizaciones.

La gestión ambiental comienza con los datos

Muchas empresas conocen cuánto pagan por agua, electricidad o gestión de residuos, pero pocas cuentan con una visión integrada de cómo esos consumos impactan en sus costos, su operación y sus objetivos de sostenibilidad.

La falta de información consolidada suele dificultar preguntas fundamentales como:

  • ¿Dónde se encuentran las mayores oportunidades de ahorro?
  • ¿Qué impacto tendría incorporar nuevas tecnologías?
  • ¿Cómo cambiarían los costos frente a nuevas regulaciones o variaciones tarifarias?
  • ¿Qué proyectos generan el mayor retorno ambiental y económico?

Responder estas preguntas requiere información actualizada, indicadores comparables y herramientas que permitan analizar distintos escenarios antes de invertir.

¿Qué es el Environmental Footprint Tool?

El Environmental Footprint Tool es una plataforma diseñada para ayudar a las organizaciones a medir, analizar y optimizar su desempeño ambiental mediante una gestión basada en datos.

La herramienta integra tres dimensiones fundamentales:

  • Consumo de agua
  • Consumo de energia
  • Gestión de residuos

A partir de esta información, permite construir un diagnóstico continuo de la operación e identificar oportunidades concretas de mejora.

Más que un tablero de indicadores, funciona como un sistema de apoyo para la toma de decisiones.

Digitalizar para gestionar mejor

Uno de los principales desafíos en sostenibilidad es que muchas decisiones todavía se toman de forma reactiva.

Digitalizar el consumo permite pasar de una lógica basada en estimaciones a una gestión continua, donde la información se convierte en una ventaja competitiva.

El Environmental Footprint Tool permite:

  • digitalizar consumos de agua, energía y residuos;
  • comparar el desempeño con referencias obtenidas de una base de datos propia;
  • detectar oportunidades de ahorro económico y operativo;
  • acceder a recomendaciones mediante inteligencia artificial para orientar la toma de decisiones.

Esta información facilita la identificación de prioridades y acelera la implementación de mejoras con impacto medible.

Simular escenarios antes de invertir

Una de las funcionalidades más valiosas de la plataforma es la posibilidad de realizar simulaciones.

Antes de implementar una solución, las organizaciones pueden analizar distintos escenarios considerando variables como:

  • Cambios regulatorios
  • variaciones en costos;
  • incorporación de nuevas tecnologías;
  • estrategias de reducción de consumo.

Además, el sistema estima la inversión necesaria y los ahorros directos e indirectos asociados a cada alternativa.

Esto permite reducir la incertidumbre y priorizar proyectos con mayor impacto ambiental y financiero.

De los datos a la implementación

Medir es solo el primer paso.

El verdadero valor aparece cuando la información se transforma en proyectos concretos.

Por eso, Agua Segura acompaña a las organizaciones durante todo el proceso:

  • identificación de oportunidades;
  • diseño de soluciones;
  • selección y coordinación de proveedores;
  • seguimiento de la implementación;
  • Medir es solo el primer paso.

Este enfoque integral permite convertir la estrategia ambiental en resultados verificables.

Agua, energía y residuos: una mirada integrada

Tradicionalmente, estos recursos fueron gestionados por separado.

Sin embargo, cada vez existe mayor evidencia de que forman parte de un mismo sistema.

Reducir el consumo de agua puede disminuir el uso de energía. Optimizar procesos puede reducir simultáneamente residuos y costos. Implementar soluciones eficientes puede generar beneficios ambientales y económicos al mismo tiempo.

Por eso, una visión integrada permite identificar oportunidades que muchas veces pasan desapercibidas cuando cada indicador se analiza de manera aislada.

La sostenibilidad también genera eficiencia

Las empresas enfrentan hoy nuevos desafíos:

  • mayor presión regulatoria;
  • objetivos ESG más exigentes;
  • expectativas crecientes de inversores y consumidores;
  • necesidad de reducir costos operativos;
  • gestión de riesgos asociados al agua y al cambio climático.

Contar con herramientas que permitan medir, comparar y proyectar escenarios facilita responder a estos desafíos con información objetiva.

La sostenibilidad deja de ser únicamente una meta ambiental para convertirse también en una herramienta de eficiencia y resiliencia empresarial.

Tecnología para una mejor gestión ambiental

La transformación digital también está llegando a la gestión de los recursos naturales.

Herramientas como el Environmental Footprint Tool permiten que las organizaciones evolucionen desde una gestión reactiva hacia una gestión preventiva, basada en indicadores y evidencia.

Esto facilita:

  • mejorar el desempeño ambiental;
  • reducir costos;
  • optimizar inversiones;
  • fortalecer la estrategia ESG;
  • avanzar hacia modelos de producción y operación más sostenibles.

Del compromiso a la acción

La sostenibilidad comienza cuando las decisiones pueden medirse.

Digitalizar consumos, comprender el impacto de las operaciones y evaluar distintos escenarios permite pasar del diagnóstico a la acción con mayor velocidad y precisión.

En Agua Segura creemos que el futuro de la gestión ambiental dependerá cada vez más de la capacidad de transformar datos en decisiones y decisiones en impacto positivo.

El Environmental Footprint Tool fue desarrollado precisamente con ese objetivo: ayudar a las organizaciones a convertir información en soluciones concretas para avanzar hacia una gestión más eficiente, resiliente y sostenible.

Día Mundial del Medio Ambiente: por qué el plástico es también una crisis del agua

Cada 5 de junio, el mundo se detiene un momento para recordar algo que debería ser evidente: el planeta que habitamos tiene límites. El Día Mundial del Medio Ambiente, impulsado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), es una oportunidad para poner en agenda los desafíos ambientales más urgentes y convocar a la acción colectiva.

Este año, en Agua Segura, queremos hablar de una conexión que muchas veces pasa desapercibida: la relación entre los plásticos y la crisis del agua. Una relación que no es metafórica. Es química, ecosistémica y profundamente territorial.

El plástico no desaparece. Se fragmenta y llega al agua

Cuando un plástico no se gestiona correctamente, no desaparece. Se fragmenta en partículas cada vez más pequeñas —los llamados microplásticos— que terminan en ríos, cuencas, acuíferos y océanos. Según datos del PNUMA, cada año ingresan al océano entre 9 y 14 millones de toneladas de plástico. Pero el problema no empieza ni termina en el mar.

Los microplásticos se han encontrado en fuentes de agua potable, en suelos agrícolas, en tejidos de peces y en la sangre humana. Afectan la biodiversidad acuática, alteran los ciclos naturales de los ecosistemas y comprometen la calidad del agua que comunidades enteras necesitan para vivir, producir y desarrollarse.

La crisis del plástico y la crisis del agua no son dos problemas separados. Son dos síntomas del mismo modelo de producción y consumo que ignora los límites naturales del planeta.

Seguridad hídrica y biodiversidad: un sistema interdependiente

En Agua Segura trabajamos a diario con esta realidad sobre el terreno. Sabemos que la seguridad hídrica no se garantiza solo con infraestructura. Depende de ecosistemas sanos, cuencas funcionales, suelos que infiltren bien y comunidades con capacidad de cuidar y gestionar el recurso.

Cuando los ecosistemas se contaminan —con plásticos, con agroquímicos, con residuos industriales— se rompe esa cadena. Los humedales pierden capacidad de retención. Los suelos degradados ya no filtran como antes. Las comunidades que dependen de fuentes superficiales o subterráneas quedan expuestas.

Por eso, hablar de medio ambiente el 5 de junio es también hablar de agua. Y hablar de agua es hablar de los sistemas naturales que la sostienen: bosques, humedales, suelos, ríos, acuíferos. Todos ellos amenazados, entre otras cosas, por la contaminación plástica.

¿Qué pueden hacer las empresas?

Las organizaciones tienen un rol que no puede delegarse. No solo porque el plástico y el agua forman parte de sus cadenas de valor, sino porque tienen la capacidad de escalar soluciones que van más allá de sus propias operaciones.

Este año, junto a Unplastify, desarrollamos una serie de propuestas especiales para que equipos corporativos puedan conectarse con esta agenda de manera concreta, significativa y transformadora:

Charla inspiracional: una sesión de sensibilización sobre el impacto de los plásticos en el agua, la naturaleza y las comunidades. Ideal para generar conciencia interna y abrir conversaciones sobre sostenibilidad dentro de los equipos.

Taller de diseño de soluciones: una dinámica participativa para co-crear respuestas concretas a los desafíos del plástico y el agua. Una actividad que combina creatividad, colaboración y propósito.

Jornada de limpieza: una experiencia de acción colectiva en contacto con la naturaleza urbana. Porque el cambio también se construye con las manos.

Estas propuestas no son solo actividades de team building. Son oportunidades para que las organizaciones integren la agenda ambiental desde adentro, con equipos que comprenden el problema, se comprometen con la solución y generan cultura de sostenibilidad.

El 5 de junio es una fecha. El compromiso es permanente

El Día Mundial del Medio Ambiente cumple una función importante: visibiliza. Pero la crisis ambiental no tiene fecha de vencimiento ni se resuelve con una jornada de concientización. Requiere decisiones estratégicas, inversión sostenida y voluntad de cambiar modelos de producción y consumo que llevan décadas de inercia.

En Agua Segura creemos que las empresas que entienden esto tienen una ventaja competitiva real: construyen resiliencia antes de que la escasez los obligue a hacerlo. Diseñan soluciones antes de que los reguladores las exijan. Generan valor para el territorio antes de que la conflictividad social lo requiera.

El plástico en el agua no es solo un problema ambiental. Es un indicador de cómo una organización se relaciona con el ecosistema del que depende. Y cambiarlo es posible, medible y necesario.

¿Tu empresa quiere activar el Día del Medio Ambiente con impacto real?

Junto a Unplastify diseñamos propuestas a medida para equipos que quieren ir más allá de la comunicación y conectarse con la acción ambiental concreta. Charlas, talleres y jornadas de limpieza pensadas para generar conciencia, creatividad y compromiso.

Si te interesa explorar cómo podemos acompañar a tu organización este 5 de junio —y más allá de esa fecha— escribinos para coordinar una llamada. Estamos para ayudarte a diseñar una estrategia de impacto hídrico y ambiental que tenga sentido para tu empresa y tu territorio.

Contactanos en aguasegura.com y hablemos.

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