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Persona utilizando un filtro de agua familiar en una comunidad rural para garantizar seguridad hídrica.

Menos del 1% del agua del planeta es apta para consumo humano: por qué la seguridad hídrica es uno de los mayores desafíos globales

Vivimos en un planeta cubierto de agua. Sin embargo, esa imagen es profundamente engañosa.

Del total de agua existente en la Tierra, alrededor del 97% es salada y casi otro 2% permanece retenido en glaciares y casquetes polares. Esto deja menos del 1% de agua dulce disponible para abastecer a más de ocho mil millones de personas, sostener la producción de alimentos, las ciudades, la industria y los ecosistemas.

Ese margen ya era extremadamente limitado. Hoy, además, se encuentra bajo una presión creciente, producto del aumento de la demanda, la degradación de las cuencas y los efectos cada vez más visibles del cambio climático. En muchos territorios, el problema ya no es únicamente cuánta agua existe, sino si es posible acceder de manera segura, continua y sostenible a ese recurso esencial.

Este contexto convierte a la seguridad hídrica en uno de los principales desafíos globales del siglo XXI.

La crisis del agua: un problema global con impactos locales

La crisis del agua no se manifiesta de la misma manera en todos los territorios. En algunos lugares aparece como escasez extrema; en otros, como contaminación, interrupciones en el suministro o desigualdad en el acceso. Pero en todos los casos, tiene un denominador común: la presión creciente sobre sistemas hídricos que ya son frágiles.

El crecimiento poblacional, la urbanización acelerada y la intensificación de los usos productivos han incrementado de forma sostenida la demanda de agua. A esto se suma la degradación de las cuencas —deforestación, pérdida de suelos, sobreexplotación de acuíferos— y los impactos del cambio climático, que alteran los patrones de precipitación y aumentan la frecuencia de sequías e inundaciones.

En este escenario, garantizar agua segura no puede limitarse a aumentar la oferta. Requiere gestionar mejor ese escaso 1% disponible, protegiendo las fuentes, reduciendo pérdidas, mejorando la calidad del agua y fortaleciendo las capacidades locales para una gestión sostenible en el tiempo.

Del diagnóstico global a la acción territorial

Aunque la problemática es global, las soluciones siempre se construyen a nivel local, en la cuenca. Es allí donde se define cómo se capta, distribuye, utiliza y protege el agua. Por eso, en Agua Seguratrabajamos con un enfoque territorial, desarrollando proyectos que combinan infraestructura, tecnología, educación y trabajo comunitario.

Brasil: acceso a agua segura en contextos de vulnerabilidad urbana

En Río de Janeiro, junto a Microsoftdesarrollamos un proyecto en la comunidad de Vila Beira Mar, donde el acceso al agua no estaba garantizado de forma estable. En este contexto, la inseguridad hídrica impactaba directamente en la salud, la educación y la calidad de vida de las familias.

El proyecto incluyó:

  • La instalación de 15 reservorios comunitarios,
  • La ampliación de la red de distribución con conexiones domiciliarias para 70 familias,
  • La entrega de 200 filtros de agua familiares, además de filtros para escuelas y centros comunitarios.

Estas acciones, realizadas junto a TETO Brasilpermitieron mejorar la disponibilidad y la calidad del agua para más de 3.250 personas, al tiempo que fortalecieron la gestión comunitaria del recurso. En territorios donde cada interrupción del suministro tiene consecuencias inmediatas, garantizar agua segura significa reducir riesgos sanitarios y abrir oportunidades de desarrollo.

Chile: agua segura en un contexto de sequía estructural

En Chile, la zona central enfrenta una escasez hídrica estructural, agravada por más de una década de sequía prolongada. En este contexto, el acceso al agua potable y la fiabilidad de los sistemas existentes se convierten en desafíos críticos, especialmente en comunidades rurales.

A través del programa Suministro de agua desarrollamos proyectos en Colina y Curacaví, en colaboración con las cooperativas de Agua Potable Rural (APR). El objetivo fue generar nuevas fuentes de agua y mejorar su calidad, fortaleciendo al mismo tiempo la gestión local del recurso.

Los resultados incluyen:

  • Un beneficio volumétrico estimado de 4.500 m³ de agua por año,
  • Impacto directo en casi 5.000 personas,
  • Mejoras en 14 escuelas,
  • Talleres WASH para promover el uso seguro y responsable del agua en contextos de sequía.

Estos proyectos demuestran que la seguridad hídrica no depende solo de infraestructura, sino también de educación, gobernanza y participación comunitaria.

América Latina: soluciones escalables junto a GRUNDFOS

A similar approach is applied to the projects we develop with GRUNDFOS Un enfoque similar se aplica en los proyectos que desarrollamos junto a GRUNDFOS en Brasil, Chile, Colombia, México y Argentina. Desde 2020, estas iniciativas de acceso al agua han alcanzado a más de 50.000 personas, mediante la implementación de 830 soluciones, entre ellas:

  • Filtros familiares,
  • Dispensadores comunitarios,
  • Sistemas de recolección de agua de lluvia,
  • Mejoras en almacenamiento y distribución.

En estos contextos, cada litro de agua segura disponible tiene un impacto directo en la salud, la educación y las oportunidades económicas de las comunidades. La escala del desafío exige soluciones adaptables, pero siempre diseñadas desde la realidad local.

Más allá del volumen: cómo se construye la seguridad hídrica

Estos proyectos muestran que la crisis del agua no es solo una cuestión de volumen global. Reducir pérdidas, mejorar la calidad, acercar el agua a quienes no pueden acceder a ella y fortalecer capacidades locales son acciones que marcan la diferencia cuando el recurso es tan limitado.

Hablar de seguridad hídrica implica:

  • Proteger y restaurar cuencas,
  • Mejorar la eficiencia en los usos productivos,
  • Implementar soluciones basadas en la naturaleza,
  • Apostar por inversiones de largo plazo con impacto medible.

Cuando el margen disponible es menor al 1%, cada decisión cuenta. La forma en que gestionamos el agua hoy define no solo el acceso actual, sino la resiliencia de los sistemas hídricos de los que dependerán las próximas generaciones.

Un desafío compartido

El agua no pertenece a una sola organización, sector o territorio. Es un recurso compartido, interconectado y vulnerable. Por eso, construir seguridad hídrica sostenible requiere colaboración entre comunidades, empresas, gobiernos y organizaciones de la sociedad civil.

En Agua Segura trabajamos para que cada proyecto contribuya a fortalecer el sistema completo, desde la cuenca hacia lo global. Porque cuando se trata de agua, la sostenibilidad no es una opción: es una condición para el futuro.

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Día de la Tierra: por qué la seguridad hídrica depende del clima, los ecosistemas y el territorio

Cada 22 de abril se celebra el Día de la Tierra, una fecha que invita a reflexionar sobre la relación entre los sistemas naturales que sostienen la vida y las decisiones que tomamos como sociedad para protegerlos. En ese contexto, hablar del planeta también implica hablar del agua. No solo porque es un recurso esencial para la salud, la producción y el desarrollo, sino porque hoy la evidencia científica demuestra que el agua está en el centro de muchos de los desafíos ambientales más urgentes de nuestro tiempo.

En Agua Segura, entendemos que la seguridad hídrica no puede abordarse como un tema aislado. El agua no es un recurso independiente del resto del sistema. Su disponibilidad, calidad y resiliencia dependen directamente del estado de los ecosistemas, de la salud de las cuencas, del uso del suelo y de cómo el cambio climático está alterando los ciclos naturales.

Por eso, el Día de la Tierra es una oportunidad clave para ampliar la conversación: proteger el planeta también significa proteger los sistemas que hacen posible el agua.

El agua en el centro de la crisis climática

Durante mucho tiempo, la gestión del agua fue tratada como una cuestión técnica o sectorial. Sin embargo, hoy esa mirada ya no alcanza. El Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC), principal organismo internacional de las Naciones Unidas para evaluar la ciencia del clima, advierte que más del 50% de los impactos del cambio climático se manifiestan a través del agua.

Esto significa que muchas de las consecuencias más visibles y más graves de la crisis climática aparecen en forma de:

  • sequías más prolongadas,
  • eventos extremos de lluvia e inundaciones,
  • alteraciones en los ciclos hidrológicos,
  • variabilidad creciente en la disponibilidad de agua,
  • presión sobre sistemas agrícolas, urbanos y ecosistémicos.

En otras palabras, el agua es uno de los principales vehículos a través de los cuales el cambio climático impacta sobre comunidades, territorios y economías.

Esta realidad redefine el concepto de riesgo hídrico. Ya no se trata únicamente de escasez o acceso. También implica comprender cómo el clima modifica el funcionamiento del sistema hídrico en su conjunto y cómo eso afecta la estabilidad de las cuencas, la producción de alimentos, la infraestructura y la resiliencia de las comunidades.

El deterioro del planeta también es una crisis del agua

A este escenario se suma otra dimensión igual de crítica: la degradación de los ecosistemas. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) advierte que más del 75% de la superficie terrestre del planeta presenta algún grado de degradación.

Este dato no solo habla de pérdida de biodiversidad o deterioro ambiental. También habla de agua.

Cuando los suelos se degradan, cuando los bosques desaparecen, cuando los humedales se alteran o cuando las áreas de recarga pierden funcionalidad, los territorios pierden su capacidad natural para:

  • infiltrar agua,
  • retener humedad,
  • regular caudales,
  • recargar acuíferos,
  • amortiguar eventos extremos,
  • filtrar y mejorar la calidad del agua.

Esto significa que el problema no es únicamente cuánta agua hay disponible, sino si el sistema natural que la produce, regula y distribuye sigue funcionando.

Y esa es una de las claves más importantes para entender la crisis del agua actual.

La seguridad hídrica no puede pensarse de forma aislada

Frente a este contexto, se vuelve evidente que la seguridad hídrica no puede construirse con una mirada fragmentada. No alcanza con medir consumo, optimizar una operación o instalar infraestructura si no se comprende el estado del territorio y la capacidad real de la cuenca para sostener el recurso.

La seguridad hídrica requiere una visión integral que articule al menos cuatro dimensiones fundamentales:

  1. Gestión del agua: Implica mejorar la eficiencia, reducir pérdidas, proteger fuentes, optimizar usos productivos y asegurar el acceso a agua segura y continua.
  2. Restauración de ecosistemas Los ecosistemas saludables son parte de la infraestructura hídrica natural. Restaurar bosques, humedales, suelos, turberas o áreas degradadas fortalece la capacidad del territorio para regular el agua.
  3. Adaptación climática: En un escenario de mayor incertidumbre hídrica, es necesario diseñar soluciones que aumenten la resiliencia frente a sequías, inundaciones y variabilidad climática.
  4. Uso del suelo y gestión territorial Las decisiones sobre agricultura, urbanización, conservación y desarrollo productivo impactan directamente en el funcionamiento de las cuencas.

Por eso, hablar de seguridad hídrica sostenible implica necesariamente integrar agua, clima, biodiversidad y territorioen una misma estrategia.

El agua no es un recurso aislado: es el resultado de un sistema complejo

Una de las ideas más importantes que hoy debe guiar la conversación sobre sostenibilidad es que el agua no existe de manera aislada. No es simplemente un recurso disponible que se extrae, se usa y se reemplaza.

El agua es el resultado de un sistema complejo donde intervienen:

  • el clima,
  • la cobertura vegetal,
  • la salud de los suelos,
  • la biodiversidad,
  • la capacidad de infiltración del territorio,
  • la gobernanza de la cuenca,
  • las decisiones productivas y urbanas.

Cuando uno de esos componentes falla, el sistema hídrico se debilita.

Y también explica por qué las soluciones aisladas —centradas únicamente en infraestructura o eficiencia

-muchas veces no alcanzan para resolver los problemas de fondo.

Proteger la Tierra también es proteger el agua

El Día de la Tierra nos recuerda que los desafíos ambientales están profundamente conectados. No se puede hablar de cambio climático sin hablar de agua. No se puede hablar de biodiversidad sin hablar de cuencas. No se puede hablar de resiliencia sin considerar cómo se protegen y restauran los sistemas naturales que sostienen el ciclo hídrico.

Cuidar el planeta significa también:

  • proteger y restaurar ecosistemas,
  • reducir la degradación del suelo,
  • fortalecer la gestión de cuencas,
  • implementar soluciones basadas en la naturaleza,
  • innovar con impacto medible,
  • promover decisiones territoriales sostenibles.

En Agua Segura creemos que actuar frente a la crisis del agua requiere una mirada sistémica, colaborativa y basada en evidencia. Significa trabajar no solo sobre el recurso, sino sobre el sistema que lo hace posible.

Innovar y actuar para construir resiliencia hídrica

En un contexto de estrés hídrico, cambio climático y degradación ambiental, la acción ya no puede esperar. La conversación sobre sostenibilidad debe avanzar desde el diagnóstico hacia la implementación de soluciones concretas.

Eso implica:

  • innovar con propósito,
  • medir impacto en el territorio,
  • diseñar estrategias basadas en cuencas,
  • integrar restauración ecológica y gestión del agua,
  • construir alianzas entre comunidades, empresas y organizaciones.

La resiliencia hídrica del futuro dependerá de nuestra capacidad para entender que el agua no se protege sola. Se protege cuando cuidamos el territorio, los ecosistemas y las relaciones que sostienen su ciclo.

Día de la Tierra: una oportunidad para repensar el agua

Cada 22 de abril, el Día de la Tierra nos recuerda que el planeta funciona como un sistema interdependiente. Y en ese sistema, el agua ocupa un lugar central.

Hablar de agua hoy ya no es hablar solo de disponibilidad. Es hablar de seguridad hídrica, cambio climático, restauración de ecosistemas, biodiversidad, gestión del territorio y resiliencia.

Porque el agua no es un recurso aislado.

Es el resultado de un sistema complejo.

Y proteger la Tierra también significa proteger el agua.

En este Día de la Tierra, renovamos una convicción que guía nuestro trabajo: la seguridad hídrica solo es posible cuando actuamos sobre el sistema completo, con soluciones integrales, colaboración y visión de largo plazo.

by aguasegura.com

La Crisis Del Agua: El Desafío Económico Que Enfrenta El Sector Privado

Por Fernanda Marmorek, CFO de Agua Segura

La crisis del agua es una amenaza silenciosa pero devastadora para el sector privado a nivel global. La creciente escasez de este recurso afecta la producción, los costos operativos y la viabilidad de numerosas industrias. En particular, sectores como la manufactura, la agroindustria, la minería, la energía y la tecnología enfrentan desafíos significativos debido a la disminución del acceso a fuentes hídricas confiables.

Según el informe de WWF, en 2021 el agua dulce tuvo un valor económico estimado de 58 billones de dólares, lo que representa el 60% de la economía mundial. Sin embargo, este recurso ha sido históricamente infravalorado, lo que ha llevado a su uso excesivo y a la degradación de los ecosistemas hídricos. La sobreexplotación y la contaminación de fuentes de agua están generando impactos económicos adversos para el sector privado, aumentando la presión sobre los costos de producción y generando incertidumbre en las inversiones a largo plazo.

A nivel global, la crisis del agua representa una amenaza significativa para la economía. Se estima que para 2050, alrededor del 46% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial podría originarse en zonas con alto riesgo hídrico, un aumento significativo en comparación con el 10% actual. Además, en 2018, las pérdidas económicas relacionadas con problemas hídricos ascendieron a 38.500 millones de dólares, aunque el impacto real podría ser mayor debido a la falta de datos de muchas empresas. En 2024, las catástrofes relacionadas con el agua, como inundaciones y sequías, causaron pérdidas económicas superiores a 550.000 millones de dólares, además de la trágica pérdida de más de 8.700 vidas y el desplazamiento de 40 millones de personas.

Las regiones con mayor estrés hídrico incluyen África del Norte, donde el nivel de extracción de agua supera el 100% de los recursos renovables disponibles. En Europa, aproximadamente el 20% del territorio y el 30% de su población experimentan estrés hídrico cada año, con España y la cuenca mediterránea como las áreas más afectadas. En América Latina, países como México, Chile y Perú enfrentan serios desafíos hídricos debido a la sobreexplotación de acuíferos y el impacto del cambio climático en la disponibilidad de agua.

Cómo la crisis del agua presiona los costos y el empleo

La crisis del agua genera presión sobre los costos y el empleo principalmente por tres razones clave:

1. Aumento en los costos operativos

El agua es un insumo esencial para muchas industrias. Cuando hay escasez o restricciones en el acceso a fuentes hídricas, las empresas deben buscar alternativas más costosas, como:

  • Compra de agua de fuentes privadas
  • Infraestructura para captación y tratamiento
  • Multas y regulaciones ambientales

Ejemplo: En la industria de bebidas y alimentos, la reducción del acceso a agua obliga a las empresas a pagar más por el recurso, lo que incrementa el costo de producción y, en consecuencia, los precios finales al consumidor.

2. Disrupción en la producción y la cadena de suministro

Cuando una empresa no puede acceder a suficiente agua, la producción se reduce o incluso se detiene temporalmente. Esto puede ocurrir por:

  • Escasez de materia prima
  • Interrupción en la manufactura
  • Dependencia de proveedores afectados

Ejemplo: En Argentina, la sequía ha reducido el rendimiento de cultivos clave como la soja y el trigo, impactando no solo a los agricultores, sino también a la exportación y las empresas que dependen de estos productos.

3. Reducción de empleo y efectos en la economía

Cuando la producción disminuye, las empresas enfrentan pérdidas económicas, lo que puede llevar a despidos o reducción de jornadas laborales. Los sectores más afectados incluyen:

  • Agricultura
  • Industria y manufactura
  • Servicios y comercio

Ejemplo: En Lima, un estudio estimó que una reducción del 30% en la disponibilidad de agua podría provocar la pérdida de más de 35.000 empleos debido a la contracción de la producción.

Innovaciones tecnológicas y restauración de suelos y ecosistemas para enfrentar la crisis hídrica

Ante la creciente escasez de agua, el sector privado está adoptando diversas innovaciones tecnológicas para mitigar el impacto y mejorar la eficiencia en el uso del recurso. Estas soluciones buscan no solo garantizar la sostenibilidad del suministro de agua, sino también reducir costos operativos y optimizar procesos productivos en industrias clave.

En el sector agrícola, la aplicación de inteligencia artificial (IA) y sensores avanzados en sistemas de riego ha demostrado ser altamente eficiente. Estos sistemas analizan en tiempo real la humedad del suelo y las condiciones climáticas, permitiendo ajustar el uso del agua de manera precisa y reducir desperdicios.

Otra innovación clave es el uso de captadores de agua atmosférica, que extraen humedad del aire y la convierten en agua potable. Startups en América Latina y África están desarrollando estas tecnologías para abastecer comunidades y empresas en zonas de alto estrés hídrico.

Además, la recuperación y reciclaje de aguas residuales se ha convertido en una práctica fundamental para industrias como la textil, la manufactura y la minería. Empresas líderes en estos sectores están invirtiendo en plantas de tratamiento que permiten reutilizar el agua en sus procesos productivos.

Además de la implementación de tecnologías avanzadas, el sector privado también está impulsando estrategias de restauración de suelos y ecosistemas como una solución complementaria para enfrentar la crisis hídrica. Empresas agrícolas y forestales están adoptando prácticas de regeneración del suelo, como la reforestación y el uso de cultivos de cobertura, para mejorar la capacidad de retención de agua y reducir la erosión.

La restauración de humedales y cuencas hidrográficas también está cobrando relevancia. Diversas industrias han comenzado a invertir en la protección y rehabilitación de ecosistemas acuáticos, reconociendo su papel fundamental en la regulación del ciclo del agua.

Las empresas que incorporan estas estrategias no solo mejoran su sostenibilidad ambiental, sino que también reducen costos operativos al asegurar un acceso más estable al recurso hídrico.

Por lo tanto, para mitigar los efectos de la crisis del agua, es fundamental que las empresas adopten estrategias sostenibles, como la optimización del uso del agua, la diversificación de fuentes hídricas y la colaboración con el sector público. La inversión en infraestructura hídrica y el desarrollo de tecnologías innovadoras serán claves para garantizar la estabilidad económica y la continuidad operativa en un contexto de creciente escasez del recurso.

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Soluciones verdes para un mundo mejor-Agua Segura

Por Manuel Sauri - Director ejecutivo de Agua Segura

Green solutions for water management are more urgent than ever. It might seem like there’s an abundance of water. The vast expanse of blue gives the illusion that water is plentiful and that we’ll never need to worry about its scarcity. However, of the 1,400 million cubic kilometers of water on Earth, only 2.5% is freshwater, and a mere 0.3% of that is readily accessible for human consumption—the rest is either frozen or trapped underground. These figures highlight a stark reality: access to water is uneven, often turning what should be a guaranteed public right into a privilege for some.

En términos sociales, estas cifras se relacionan con un desigual acceso al recurso que en muchos casos se convierte en privilegio, lo que debería garantizarse como derecho y bien público.

La crisis del agua afecta especialmente a comunidades vulnerables y a sus infancias, que sufren enfermedades vinculadas a la falta de agua segura causando casi 1000 muertes por día de niños y niñas. Con los fenómenos asociados al cambio climático, la mayor variabilidad del agua y los ecosistemas estresados, necesitamos nuevos enfoques para el desarrollo y una planificación que nos permita construir sociedades más resilientes y conscientes.

¿Qué son las soluciones verdes?

Es por eso que la economía circular y las soluciones basadas en la naturaleza representan una clave de época estratégica con la que debemos pensar nuestra tarea cotidiana en cada uno de nuestros espacios. En la crisis del agua, la interconexión que tenemos todos los actores del sistema es evidente, y eso nos hace co-responsables en la gestión sostenible del agua, un bien público escaso y fundamental para la vida.

Las soluciones verdes, también conocidas como Soluciones basadas en la naturaleza para el agua, son intervenciones que restauran, protegen o utilizan los procesos naturales para resolver desafíos como el acceso al agua, la mejora de la calidad del agua, o la recarga de acuíferos.

Una responsabilidad global, con desafíos locales

Si bien estamos ante un fenómeno global que tiene a más de 400 millones de personas en situación de escasez, cada país enfrenta sus propios desafíos. En Argentina, por ejemplo, se consumen casi 500 litros de agua por persona por día, mientras que en muchos países este consumo no alcanza los 200 litros. Esta desigualdad refleja una necesidad urgente de promover una cultura de conservación del agua y de responsabilidad corporativa del agua. Desde Agua Segura creemos que los proyectos de manejo de cuencas hidrográficas, restauración de ecosistemas acuáticos, y acceso universal a servicios de WASH (Agua, Saneamiento e Higiene) deben formar parte de la política pública, de los programas privados de impacto social, y de la educación ambiental ciudadana.

De preservar a transformar

Pero en la tarea urgente de cuidar el planeta, ya no solo se trata de preservar, mitigar o regular. También se requieren respuestas transformadoras. En esta dirección se ubican las soluciones verdes: estrategias que acompañan la transición hacia una economía del bienestar global, promoviendo alianzas que dejen siempre huellas positivas en las comunidades.

Transformar la lógica del crecimiento implica repensar cómo producimos y cómo gestionamos el agua, integrando variables ecológicas en la toma de decisiones. Invertir en soluciones verdes es apostar por modelos de desarrollo regenerativo que integren la naturaleza, la tecnología y la equidad.

Ejemplos concretos de soluciones basadas en la naturalezas, las soluciones verdes pueden incluir:

  • Reducción de pérdidas por escurrimiento mediante mejoras en la funcionalidad de las cuencas.
  • Implementación de proyectos de restauración de suelos y protección de vertientes.
  • Obras para almacenamiento de agua como cosechadoras de agua de lluvia.
  • Instalación de sistemas descentralizados de saneamiento sostenible.
  • Fortalecimiento de proyectos comunitarios de agua con enfoque participativo.

Todas estas acciones integran componentes sociales, ambientales y económicos, generando un impacto positivo en las comunidades y en sus cadenas de valor.

Un nuevo modelo de desarrollo hídrico

Apostar por soluciones verdes es también impulsar un cambio cultural: asumir que el agua no es un recurso ilimitado, sino un bien común que debe gestionarse con visión a largo plazo. Esto implica avanzar hacia un modelo donde el acceso universal al agua potable y el saneamiento no dependa del lugar de nacimiento, sino del compromiso colectivo con la seguridad hídrica.

El futuro requiere una nueva mirada que no sólo proteja los ecosistemas, sino que los restaure y regenere. Porque solo a través de un entorno sano y funcional, podremos garantizar salud, desarrollo y resiliencia.

Una tarea de todos

Tenemos el desafío generacional de transitar hacia un mundo en el que el agua, al igual que otros recursos, no sea un privilegio sino un derecho. Para ello es indispensable informarnos e involucrarnos para poner en marcha nuevos proyectos que protejan el planeta y construyan un mundo mejor todos los días.

Para mas informacion siga leyendo nuestros blogs https://aguasegura.com/es/blog/

Agua Segura en World Water Week 2026: ¿importa el agua para los negocios?

En un mundo donde el retorno de la inversión guía las decisiones de capital, los proyectos de agua todavía se tratan, con demasiada frecuencia, como filantropía. Como un gesto de responsabilidad, no como una decisión estratégica.

Pero si el agua es esencial para la productividad, la resiliencia operativa, la continuidad de la cadena de suministro y el futuro de la industria, entonces la pregunta que debemos hacernos no es si el agua importa. La pregunta es cómo construimos un caso de negocio para el agua lo suficientemente sólido como para influir en la asignación real de capital.

Esa es exactamente la conversación que Agua Segura llevará a World Water Week 2026 en Estocolmo.

La sesión: Does Water Matter for Business?

El martes 25 de agosto, a las 14:00 CEST, Agua Segura participará en el panel "Does Water Matter for Business?" (¿Importa el agua para los negocios?), en la Sala A4, Nivel 6 del recinto de World Water Week 2026.

La sesión, moderada por Sara Hoversten de Bonneville Environmental Foundation (BEF), reunirá a referentes de empresas líderes en gestión hídrica corporativa para explorar cómo se enmarca el agua dentro de las decisiones empresariales — como riesgo, costo, eficiencia, resiliencia de cadena de suministro, CAPEX o estrategia de sostenibilidad — y qué se necesita para que el agua pase del compromiso declarado a la inversión real.

La sesión también estará disponible en línea. Podés unirte de forma virtual registrándote a través del sitio oficial de World Water Week.

Un panel de referencia en gestión hídrica empresarial

Panelistas:

  • Sara Hoversten — Bonneville Environmental Foundation (BEF) · Moderadora
  • German Otalora Castro — Microsoft
  • Yoshiko Hino — Suntory Global Spirits
  • Santosh Govindaraju — GRUNDFOS
  • Catalina Deluchi — Agua Segura
  • Antonella Maggioni — Agrow

La diversidad de sectores representados — tecnología, bebidas, infraestructura hídrica, agricultura y proyectos de seguridad hídrica — es, en sí misma, un reflejo de cuán transversal es el desafío del agua para la industria global.

¿Por qué este panel, ahora?

El agua ocupa cada vez más espacio en las agendas de sostenibilidad corporativa. Compromisos Water Positive, metas de reducción de huella hídrica, adherencia al estándar AWS, reportes de riesgo hídrico — la lista crece. Pero la distancia entre el compromiso declarado y la inversión real sigue siendo, en muchas organizaciones, significativa.

¿Qué hace falta para cerrar esa brecha? Parte de la respuesta está en el lenguaje. Los proyectos de agua suelen presentarse en términos de impacto ambiental o social — m³ restituidos, comunidades alcanzadas, hectáreas restauradas. Esos indicadores son reales y necesarios. Pero para influir en decisiones de capital, necesitan traducirse también en términos que los CFOs, los comités de inversión y los directorios reconocen: riesgo operativo, continuidad de negocio, eficiencia de costos, resiliencia de cadena de suministro.

Esa traducción no es cosmética. Es estratégica. Y es, en buena medida, lo que el panel de World Water Week 2026 buscará construir.

La perspectiva de Agua Segura

En Agua Segura diseñamos e implementamos proyectos de seguridad hídrica junto a empresas que han asumido compromisos concretos: Water Positive, neutralidad hídrica, reposición de agua, eficiencia hídrica en operaciones y cadenas de valor. Trabajamos en territorio — con diagnóstico técnico, implementación local, aliados comunitarios y medición de impacto verificable.

Lo que hemos aprendido en ese proceso es que los proyectos de agua que logran escalar tienen algo en común: no se presentan únicamente como proyectos de sostenibilidad. Se presentan como inversiones con retorno medible — en eficiencia operativa, en reducción de riesgo hídrico, en acceso a mercados o financiamiento con criterios ESG, en reputación y continuidad de negocio.

Esa es la conversación que queremos tener en Estocolmo. Y es la conversación que, creemos, el sector necesita con más urgencia.

Detalles del evento

  • Session: Does Water Matter for Business?
  • Fecha: Martes 25 de agosto de 2026
  • Hora: 14:00 CEST
  • Lugar: Sala A4, Nivel 6 · World Water Week 2026 · Estocolmo
  • Modalidad: presencial y online (registro en el sitio oficial de World Water Week)

¿Estarás en Estocolmo? Reunámonos.

Si vas a estar en World Water Week 2026 y querés conectar con el equipo de Agua Segura, escribinos para coordinar una reunión. Nos interesa conversar con empresas, organizaciones e implementadores que están trabajando en gestión hídrica corporativa, water stewardship, riesgo hídrico o proyectos de reposición y eficiencia hídrica.

También podés contactarnos en cualquier momento en aguasegura.com — ya sea antes del evento para planificar una conversación en Estocolmo, o después para explorar cómo podemos trabajar juntos.

El agua importa para los negocios. Y construir ese caso juntos empieza con una conversación. Escribinos.

#WorldWaterWeek #WWWeek #WaterStewardship #WaterResilience #WaterSecurity #WaterManagement #WaterRisk #ESG #Sustainability #SDG6 #AguaSegura #BusinessCase #WaterPositive

Agua Segura en World Water Week 2026: ¿importa el agua para los negocios?

Nos entusiasma compartir que estaremos presentes en la edición 2026 de World Water Week (linkedin.com/company/world-water-week) con nuestra sesión "Does Water Matter for Business?" (¿Importa el agua para los negocios?).

En un mundo donde el retorno de la inversión (ROI) guía las decisiones de capital, los proyectos de agua todavía se tratan, con demasiada frecuencia, como filantropía. Pero si el agua es esencial para la productividad, la resiliencia, la continuidad operativa y el futuro de la industria, entonces necesitamos hacernos una pregunta más práctica: ¿cómo construimos un caso de negocio para el agua lo suficientemente sólido como para influir en la asignación de capital?

Un panel de referencia en gestión hídrica empresarial

Junto a nuestra anfitriona y moderadora Sara Hoversten (linkedin.com/in/sarahoversten), de Bonneville Environmental Foundation - BEF (linkedin.com/company/bonneville-environmental-foundation), exploraremos esta pregunta junto a un grupo excepcional de panelistas:

German Otalora Castro, from Microsoft (linkedin.com/in/german-otalora-castro-b41b5046 / linkedin.com/company/microsoft)
Yoshiko Hino, from Suntory Global Spirits (linkedin.com/in/yoshiko-hino-7b2158196 / linkedin.com/company/suntoryglobalspirits)
Santosh Govindaraju, from GRUNDFOS (linkedin.com/in/santoshgovindaraju2772 / linkedin.com/company/grundfos)
Catalina Deluchi, from Agua Segura (linkedin.com/in/catalinadeluchi/en / linkedin.com/company/aguasegura)
Antonella Maggioni, from Agrow (linkedin.com/in/antonella-maggioni-8885b36b / linkedin.com/company/agrow-analytics)

De qué hablaremos

La conversación abordará cómo se enmarca el agua dentro de las decisiones empresariales —como riesgo, costo, sostenibilidad, eficiencia, resiliencia de la cadena de suministro, CAPEX o estrategia— y qué se necesita para que el agua pase del compromiso a la inversión real.

Detalles del evento

Room A4, Level 6
Tuesday, August 25, 2:00 PM CEST
World Water Week 2026, Stockholm

La sesión también estará disponible en línea. Podés unirte de forma virtual registrándote a través del sitio web oficial de World Water Week.

Esperamos verte allí —presencial o en línea— en una conversación sobre agua, inversión, resiliencia y el futuro de los negocios.

#WorldWaterWeek #WWWeek #WaterStewardship #WaterResilience #WaterForPeopleAndProgress #Sustainability #Regeneration

Cómo medir la huella ambiental para tomar mejores decisiones: el valor de digitalizar el consumo de agua, energía y residuos

Cómo medir la huella ambiental para tomar mejores decisiones: el valor de digitalizar el consumo de agua, energía y residuos

La sostenibilidad ya no se basa únicamente en compromisos o declaraciones. Hoy, las empresas necesitan datos confiables para comprender su impacto ambiental, identificar oportunidades de mejora y tomar decisiones estratégicas que generen resultados medibles.

En este contexto, medir la huella ambiental dejó de ser un ejercicio de reporte para convertirse en una herramienta de gestión. Conocer cómo una organización consume agua, energía y recursos, y cómo genera residuos, permite transformar información en acciones concretas que reducen costos, disminuyen riesgos y fortalecen la competitividad.

En Agua Segura creemos que la gestión ambiental comienza con el conocimiento. Por eso desarrollamos, junto a Unplastify, el Environmental Footprint Tool, una plataforma que permite digitalizar consumos, simular escenarios y diseñar estrategias personalizadas para mejorar el desempeño ambiental de las organizaciones.

La gestión ambiental comienza con los datos

Muchas empresas conocen cuánto pagan por agua, electricidad o gestión de residuos, pero pocas cuentan con una visión integrada de cómo esos consumos impactan en sus costos, su operación y sus objetivos de sostenibilidad.

La falta de información consolidada suele dificultar preguntas fundamentales como:

  • ¿Dónde se encuentran las mayores oportunidades de ahorro?
  • ¿Qué impacto tendría incorporar nuevas tecnologías?
  • ¿Cómo cambiarían los costos frente a nuevas regulaciones o variaciones tarifarias?
  • ¿Qué proyectos generan el mayor retorno ambiental y económico?

Responder estas preguntas requiere información actualizada, indicadores comparables y herramientas que permitan analizar distintos escenarios antes de invertir.

¿Qué es el Environmental Footprint Tool?

El Environmental Footprint Tool es una plataforma diseñada para ayudar a las organizaciones a medir, analizar y optimizar su desempeño ambiental mediante una gestión basada en datos.

La herramienta integra tres dimensiones fundamentales:

  • Consumo de agua
  • Consumo de energia
  • Gestión de residuos

A partir de esta información, permite construir un diagnóstico continuo de la operación e identificar oportunidades concretas de mejora.

Más que un tablero de indicadores, funciona como un sistema de apoyo para la toma de decisiones.

Digitalizar para gestionar mejor

Uno de los principales desafíos en sostenibilidad es que muchas decisiones todavía se toman de forma reactiva.

Digitalizar el consumo permite pasar de una lógica basada en estimaciones a una gestión continua, donde la información se convierte en una ventaja competitiva.

El Environmental Footprint Tool permite:

  • digitalizar consumos de agua, energía y residuos;
  • comparar el desempeño con referencias obtenidas de una base de datos propia;
  • detectar oportunidades de ahorro económico y operativo;
  • acceder a recomendaciones mediante inteligencia artificial para orientar la toma de decisiones.

Esta información facilita la identificación de prioridades y acelera la implementación de mejoras con impacto medible.

Simular escenarios antes de invertir

Una de las funcionalidades más valiosas de la plataforma es la posibilidad de realizar simulaciones.

Antes de implementar una solución, las organizaciones pueden analizar distintos escenarios considerando variables como:

  • Cambios regulatorios
  • variaciones en costos;
  • incorporación de nuevas tecnologías;
  • estrategias de reducción de consumo.

Además, el sistema estima la inversión necesaria y los ahorros directos e indirectos asociados a cada alternativa.

Esto permite reducir la incertidumbre y priorizar proyectos con mayor impacto ambiental y financiero.

De los datos a la implementación

Medir es solo el primer paso.

El verdadero valor aparece cuando la información se transforma en proyectos concretos.

Por eso, Agua Segura acompaña a las organizaciones durante todo el proceso:

  • identificación de oportunidades;
  • diseño de soluciones;
  • selección y coordinación de proveedores;
  • seguimiento de la implementación;
  • Medir es solo el primer paso.

Este enfoque integral permite convertir la estrategia ambiental en resultados verificables.

Agua, energía y residuos: una mirada integrada

Tradicionalmente, estos recursos fueron gestionados por separado.

Sin embargo, cada vez existe mayor evidencia de que forman parte de un mismo sistema.

Reducir el consumo de agua puede disminuir el uso de energía. Optimizar procesos puede reducir simultáneamente residuos y costos. Implementar soluciones eficientes puede generar beneficios ambientales y económicos al mismo tiempo.

Por eso, una visión integrada permite identificar oportunidades que muchas veces pasan desapercibidas cuando cada indicador se analiza de manera aislada.

La sostenibilidad también genera eficiencia

Las empresas enfrentan hoy nuevos desafíos:

  • mayor presión regulatoria;
  • objetivos ESG más exigentes;
  • expectativas crecientes de inversores y consumidores;
  • necesidad de reducir costos operativos;
  • gestión de riesgos asociados al agua y al cambio climático.

Contar con herramientas que permitan medir, comparar y proyectar escenarios facilita responder a estos desafíos con información objetiva.

La sostenibilidad deja de ser únicamente una meta ambiental para convertirse también en una herramienta de eficiencia y resiliencia empresarial.

Tecnología para una mejor gestión ambiental

La transformación digital también está llegando a la gestión de los recursos naturales.

Herramientas como el Environmental Footprint Tool permiten que las organizaciones evolucionen desde una gestión reactiva hacia una gestión preventiva, basada en indicadores y evidencia.

Esto facilita:

  • mejorar el desempeño ambiental;
  • reducir costos;
  • optimizar inversiones;
  • fortalecer la estrategia ESG;
  • avanzar hacia modelos de producción y operación más sostenibles.

Del compromiso a la acción

La sostenibilidad comienza cuando las decisiones pueden medirse.

Digitalizar consumos, comprender el impacto de las operaciones y evaluar distintos escenarios permite pasar del diagnóstico a la acción con mayor velocidad y precisión.

En Agua Segura creemos que el futuro de la gestión ambiental dependerá cada vez más de la capacidad de transformar datos en decisiones y decisiones en impacto positivo.

El Environmental Footprint Tool fue desarrollado precisamente con ese objetivo: ayudar a las organizaciones a convertir información en soluciones concretas para avanzar hacia una gestión más eficiente, resiliente y sostenible.