Cerramos un 2025 que nos desafió en múltiples niveles: ambiental, económico y social. Un año que nos empujó a adaptarnos, a tomar decisiones estratégicas difíciles, a ser creativos en la ejecución, y, sobre todo, a reafirmar nuestro compromiso con la seguridad hídrica y las comunidades que acompañamos. Cada proyecto desplegado, cada comunidad fortalecida y cada avance hacia el acceso equitativo al agua segura, la gobernanza del agua y la sanidad de las cuencas, demostró que el camino elegido es el correcto.
Adaptación, estrategia y resultados concretos
Este año nos exigió más que nunca: creatividad, resiliencia y excelencia operativa. El cambio climático y sus consecuencias –desde sequías extremas hasta eventos climáticos impredecibles– nos impulsaron a repensar enfoques y priorizar soluciones adaptadas al contexto local.
Ajustamos nuestras estrategias, optimizamos recursos, y lo más importante: aprendimos. Aprendimos a mirar más allá del corto plazo, a fortalecer los vínculos con las comunidades, a profesionalizar aún más nuestros procesos y a construir indicadores que reflejen el verdadero impacto de nuestro trabajo. Como resultado, logramos una mayor capacidad operativa, equipos más sólidos y una visión más clara para el futuro.
Proyectos que dejaron huella
A lo largo de 2025 implementamos proyectos comunitarios de agua con foco en el acceso, la calidad del recurso y la sostenibilidad. Desde tecnologías de filtración y tratamiento de agua en escuelas rurales, hasta acciones de conservación de cuencas hidrográficas, cada iniciativa fue diseñada junto a aliados territoriales y con la participación activa de las comunidades.
También ampliamos nuestro trabajo en WASH (Agua, Saneamiento e Higiene), integrando educación, infraestructura y participación comunitaria para lograr cambios duraderos en los hábitos y condiciones sanitarias.
Innovación con propósito
La innovación fue un eje transversal. En 2025 aceleramos el uso de herramientas tecnológicas para el monitoreo de calidad del agua, desarrollamos procesos más eficientes para la recarga de acuíferos y profundizamos en soluciones basadas en la naturaleza como respuesta a la crisis del agua.
Además, incorporamos nuevos procesos de gestión sostenible del agua, trazabilidad y evaluación de impacto, clave para construir proyectos que realmente mejoren la vida de las personas.
Las alianzas como motor del cambio
Nada de esto sería posible sin nuestro ecosistema de colaboración. En 2025 fortalecimos nuestras alianzas con gobiernos locales, fundaciones, empresas y organizaciones sociales. Con ellas compartimos una visión común: que el acceso al agua segura no es solo una necesidad, sino un derecho humano fundamental y una herramienta de desarrollo.
Los desafíos nos unieron, y gracias a esa confianza mutua logramos responder más rápido, implementar con más eficiencia y generar mayor impacto.
Mirando hacia 2026: visión clara, compromiso renovado
Sabemos que el 2026 traerá nuevos retos. Pero también nos encuentra mejor preparados. En este nuevo año, vamos a:
- Escalar nuestro impacto para llegar a más comunidades rurales y urbanas.
- Fortalecer nuestras alianzas con todos los sectores.
- Acelerar la innovaciónespecialmente en proyectos de bajo costo y alta efectividad.
- Seguir construyendo confianza y transparencia con quienes nos acompañan.
Nos mueve la convicción de que construimos soluciones hídricas integrales, de alto valor social, ambiental y económico. Soluciones que se adaptan al contexto y que pueden sostenerse en el tiempo.
Gracias a quienes caminan con nosotros
Nuestro equipo, nuestros partners, las comunidades con las que trabajamos y cada persona que cree en nuestro propósito: gracias por ser parte.
El impacto se construye en conjunto, con visión, compromiso y acción.
¡Feliz Año Nuevo!