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10 años de Agua Segura: aprendizajes, desafíos y futuro del agua

Por Manuel Saurí, CEO de Agua Segura

Fueron 10 años muy intensos, con grandes experiencias emprendedoras, empresariales y personales. Una década tremenda, llena de aprendizajesdesafíos, logros y también de errores que nos enseñaron. Y una de las cosas más lindas fue elegir emprender en agua, un camino que nos obligó a estar siempre presentes, a enfocarnos en lo esencial, a trabajar con ciencia, sin abandonar el arte ni la sensibilidad de vincularse con lo humano.

El agua no es solo un elemento: es territorio, cultura, salud y oportunidadEn estos diez años entendimos que cuidar el agua es cuidar la vida en todas sus formas. Aprendimos que cada cuenca, cada pozo, cada comunidad es un universo propio, con sus voces, sus historias y sus desafíos. Y comprendimos que no se puede transformar nada a distancia: hay que estar en el territorio, escuchar, aprender, respetar y co-crear soluciones con quienes lo habitan.

Un recorrido desde la convicción y la ciencia

En Agua Segura, la ciencia nos dio método: medir, entender, demostrar.Trabajar por la seguridad hídrica exige entender los ciclos del agua, medir la calidad, diagnosticar las condiciones del suelo y del entorno, y planificar desde el conocimiento. Diseñar soluciones a la crisis del agua requiere datos, pero también empatía y humildad..

La tecnología nos dio velocidad y escala. Gracias a herramientas de filtración, monitoreo remoto, sensores de humedad y sistemas de ultrafiltración, logramos llegar a más territorios, de forma más eficiente. Pero también aprendimos que ninguna innovación sirve si no se adapta a la realidad local. Por eso, cada solución implementada fue pensada con y para la comunidad..

La educación como puente

Más allá de la técnica, uno de los grandes pilares de estos años fue la educaciónLos talleres comunitarios, las actividades en escuelas y las campañas de concientización nos ayudaron a construir confianza, a fortalecer la participación local y a fomentar hábitos de higiene y cuidado del agua. El enfoque WASH (agua, saneamiento e higiene) fue una guía clave.

A lo largo de los años, también incorporamos el arte como una herramienta de sensibilización.A través de murales, canciones, juegos y narrativas, logramos conectar con las personas desde un lugar emocional, generando apropiación y sentido de pertenencia en torno al agua como derecho y recurso esencial.

El agua como desafío y motor de transformación

Emprender en agua no es fácil. Es elegir trabajar con culturas muy arraigadas y con urgencias muy crudas. Es atravesar situaciones de gran tristeza, pero también ser testigos de soluciones que transforman vidas. Es apostar a procesos largos, complejos, que requieren paciencia, colaboración y mucha convicción.

Durante esta década enfrentamos contextos de estrés hídrico extremo,territorios con contaminación severa, comunidades sin acceso al aguay escenarios de crisis climática.En todos esos lugares confirmamos que el trabajo conjunto con aliados locales es la base de cualquier proyecto exitoso.La colaboración entre sector público, privado, fundaciones y ciudadanía es esencial para sostener las soluciones en el tiempo.

10 años de impacto colectivo

Hoy, al cumplir diez años, no celebramos solo proyectos o hitos alcanzados, sino un aprendizaje colectivo: que el agua es motor de desarrollo, que el territorio tiene un valor inmenso y que la colaboración es la única vía posible para enfrentar los desafíos. A lo largo de estos años implementamos proyectos de acceso al agua y saneamiento, restauración de humedales, reforestación de cuencas, monitoreo de calidad de agua, mejoras en eficiencia de riego, y más.

Trabajamos con más de 1.000 comunidades, beneficiamos a cientos de miles de personas, formamos a líderes locales y sumamos a jóvenes comprometidos con el desarrollo sostenible. En cada experiencia, reafirmamos que el cambio real ocurre cuando las soluciones surgen desde el territorio,respetando las voces locales y potenciando su conocimiento.

Mirar hacia adelante: lo que viene

El camino que viene es igual de desafiante, pero también más claro. Queremos seguir midiendo, innovando con propósito y, sobre todo, estando: en los territorios, con las comunidades, con los partners, con las nuevas generaciones.

Sabemos que la crisis del agua es una de las mayores amenazas globales. La escasez, la contaminación, el acceso desigual, la pérdida de fuentes naturales y el deterioro de ecosistemas acuáticos requieren respuestas urgentes. Por eso, en Agua Segura apostamos a soluciones basadas en la naturaleza a la restauración de ecosistemas acuáticos y a proyectos de recarga de acuíferos como ejes centrales de nuestra agenda.

Además, impulsamos alianzas con empresas para promover la responsabilidad corporativa del agua.El sector privado tiene un rol clave en la gestión sostenible del agua y puede ser parte activa del cambio. Lo mismo aplica al rol de los gobiernos y a la necesidad de políticas públicas que prioricen la seguridad hídrica como pilar de desarrollo humano

Conclusión: diez años por la vida

Estos diez años nos confirman algo: que el agua es historia, presente y futuro. Y que trabajar por ella es, en definitiva, trabajar por la vida. La conservación del agua es tarea de todos y todas. Cada pozo, cada cuenca restaurada, cada filtro instalado, cada taller realizado es una pequeña gran contribución a un mundo más justo y sostenible.

Gracias a todas las personas, comunidades, aliados, donantes y equipos que hicieron posible este recorrido. Vamos por mucho más: con ciencia, con arte, con datos, con corazón. Porque el agua lo merece. Y porque el futuro que soñamos se construye gota a gota, comunidad a comunidad, proyecto a proyecto.

For more information check https://aguasegura.com/blog/

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Agua Segura: Es hora de restaurar nuestra casa

Por Manuel Sauri - Director ejecutivo de Agua Segura

Los ecosistemas sustentan todas las formas de vida en el planeta, constituyendo entornos perfectos en los que conviven equilibradamente especies de todo tipo, incluida la nuestra. Del bienestar de estos ecosistemas depende la salud de toda la Tierra y de sus habitantes. Es por eso que la crisis del agua, el calentamiento global, la deforestación masiva, la intoxicación de nuestros suelos, constituyen preocupaciones de primer orden para quienes promovemos incansablemente la necesidad de una transición global hacia un modo de vida sostenible en todas sus formas.

En muchos países, las prácticas que deterioran los ecosistemas de los que formamos parte son considerados delitos ambientales porque atentan contra la calidad de la vida en ese rincón del planeta, incidiendo inevitablemente en todo el mundo. Las acciones de hoy, determinan el futuro cercano de muchísimas personas que conviven día a día con las consecuencias de esta crisis climática. Proteger y restaurar estos entornos de los que formamos parte (y los que no), es esencial para garantizar nuestra propia calidad de vida en un mundo sano y evitar la propagación de enfermedades, desastres climáticos y desigualdades crecientes por la falta de acceso a bienes públicos.

Para visualizar el impacto, según la FAO, todos los años se deforestan 10 millones de hectáreas de bosques, una extensión similar a la de Islandia. De esta manera se pierde su biodiversidad afectando no sólo a las especies que allí habitan, sino a las economías locales que sufren las consecuencias del cambio del suelo, sus inundaciones, el incremento de temperatura, entre tantas otras cuestiones. Las aguas subterráneas absorben los agrotóxicos de esas tierras que muchas veces se utilizan para la producción agropecuaria intensiva e irresponsable, y de esta manera se contamina y extingue poco a poco un recurso vital para el desarrollo de cualquier persona y su comunidad.

Sin embargo, así como estamos todos afectados por la misma crisis climática, también estamos llamados a implementar soluciones que nos permitan transicionar hacia una economía más sostenible y en armonía con la naturaleza. Todos somos parte de la solución. Desde Agua Segura, llevamos adelante diversos proyectos que buscan ofrecer soluciones concretas a la crisis del agua. Sabemos que a este tipo de problemática global, le caben múltiples soluciones locales que impactan positivamente en los ecosistemas provocando un círculo virtuoso de crecimiento. Nos sentimos parte de una generación emprendedora consciente de su potencial transformador y construimos alianzas que busquen aportar a una estrategia sostenible para todos.

Los desafíos que tenemos por delante nos convoca, a todos y todas como sociedad, a diseñar más y mejores proyectos para proteger y restaurar nuestro planeta. El trabajo en alianza entre el sector público, el privado y la sociedad civil es fundamental.

Esta Tierra es nuestra casa y, como señala la consigna de los movimientos ambientales: no hay Planeta B. Cuidemos, activemos y restauremos hoy, el mundo en el que soñamos vivir el resto de nuestra vida. 

Por qué restaurar es esencial para la seguridad hídrica?

El llamado a trabajar sobre la crisis del agua de Manuel Sauri se alinea con un objetivo global urgente: garantizar la seguridad hídrica. Restaurar suelos, bosques, humedales y cuencas no solo mejora la salud del ambiente, sino que también garantiza acceso a agua segura y de calidad, y ayuda a prevenir enfermedades, inundaciones y sequías extremas.

Cuando un ecosistema está sano, el suelo retiene agua, los humedales la filtran y los acuíferos se recargan naturalmente. Restaurar estos procesos naturales es clave para la gestión sostenible del agua y para enfrentar la escasez creciente en muchas regiones del planeta.

Soluciones locales para una crisis global

Frente a la crisis del agua, las soluciones deben ser tan diversas como los territorios. Agua Segura impulsa estrategias adaptadas a las realidades locales:

-Restauración de humedales y riberas degradadas

-Manejo de cuencas hidrográficas con visión ecosistémica

-Recarga de acuíferos mediante infraestructura verde

-Mejora de la calidad del agua a través de prácticas regenerativas

-Acciones de WASH (Agua, Saneamiento e Higiene) en comunidades vulnerables

-Promoción de proyectos comunitarios de agua con participación local

Estas acciones responden a los lineamientos del ODS 6: Agua limpia y saneamiento propuestos por la ONU. Estas acciones responden a los lineamientos del ODS 6: Agua limpia y saneamiento propuestos por la ONU. proposed by the UN.

Soluciones basadas en la naturaleza para el agua

Frente a la crisis del agua, las soluciones deben ser tan diversas como los territorios. Agua Segura impulsa estrategias adaptadas a las realidades locales:

-La restauración de suelos aumenta la infiltración y previene la erosión
-Los humedales actúan como esponjas, reteniendo agua y captando contaminantes
-La reforestación ayuda a estabilizar el clima, reducir la escorrentía y fomentar la biodiversidad


Organismos como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) reconocen estas soluciones como esenciales para aumentar la resiliencia frente al cambio climático.

Todos somos parte de la solución

El agua es un bien común, y su cuidado es una responsabilidad compartida. La responsabilidad corporativa del agua implica que el sector privado adopte medidas para minimizar su impacto hídrico, mientras que los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil deben articular políticas públicas, inversión y educación ambiental.

Desde Agua Segura creemos en el poder de las alianzas. Solo trabajando juntos podemos escalar soluciones que garanticen agua limpia, acceso equitativo y ecosistemas saludables.

Restaurar hoy para asegurar el mañana

Restaurar es mirar hacia el futuro con responsabilidad. Es entender que sin conservación del agua, no hay salud, ni desarrollo, ni justicia social. Cada acción suma: desde cuidar el suelo hasta proteger un humedal, desde reducir el consumo hasta impulsar una política pública.

Porque esta Tierra es nuestra casa. Y no hay otra.

Menos del 1% del agua del planeta es apta para consumo humano: por qué la seguridad hídrica es uno de los mayores desafíos globales

Vivimos en un planeta cubierto de agua. Sin embargo, esa imagen es profundamente engañosa.

Del total de agua existente en la Tierra, alrededor del 97% es salada y casi otro 2% permanece retenido en glaciares y casquetes polares. Esto deja menos del 1% de agua dulce disponible para abastecer a más de ocho mil millones de personas, sostener la producción de alimentos, las ciudades, la industria y los ecosistemas.

Ese margen ya era extremadamente limitado. Hoy, además, se encuentra bajo una presión creciente, producto del aumento de la demanda, la degradación de las cuencas y los efectos cada vez más visibles del cambio climático. En muchos territorios, el problema ya no es únicamente cuánta agua existe, sino si es posible acceder de manera segura, continua y sostenible a ese recurso esencial.

Este contexto convierte a la seguridad hídrica en uno de los principales desafíos globales del siglo XXI.

La crisis del agua: un problema global con impactos locales

La crisis del agua no se manifiesta de la misma manera en todos los territorios. En algunos lugares aparece como escasez extrema; en otros, como contaminación, interrupciones en el suministro o desigualdad en el acceso. Pero en todos los casos, tiene un denominador común: la presión creciente sobre sistemas hídricos que ya son frágiles.

El crecimiento poblacional, la urbanización acelerada y la intensificación de los usos productivos han incrementado de forma sostenida la demanda de agua. A esto se suma la degradación de las cuencas —deforestación, pérdida de suelos, sobreexplotación de acuíferos— y los impactos del cambio climático, que alteran los patrones de precipitación y aumentan la frecuencia de sequías e inundaciones.

En este escenario, garantizar agua segura no puede limitarse a aumentar la oferta. Requiere gestionar mejor ese escaso 1% disponible, protegiendo las fuentes, reduciendo pérdidas, mejorando la calidad del agua y fortaleciendo las capacidades locales para una gestión sostenible en el tiempo.

Del diagnóstico global a la acción territorial

Aunque la problemática es global, las soluciones siempre se construyen a nivel local, en la cuenca. Es allí donde se define cómo se capta, distribuye, utiliza y protege el agua. Por eso, en Agua Seguratrabajamos con un enfoque territorial, desarrollando proyectos que combinan infraestructura, tecnología, educación y trabajo comunitario.

Brasil: acceso a agua segura en contextos de vulnerabilidad urbana

En Río de Janeiro, junto a Microsoftdesarrollamos un proyecto en la comunidad de Vila Beira Mar, donde el acceso al agua no estaba garantizado de forma estable. En este contexto, la inseguridad hídrica impactaba directamente en la salud, la educación y la calidad de vida de las familias.

El proyecto incluyó:

  • La instalación de 15 reservorios comunitarios,
  • La ampliación de la red de distribución con conexiones domiciliarias para 70 familias,
  • La entrega de 200 filtros de agua familiares, además de filtros para escuelas y centros comunitarios.

Estas acciones, realizadas junto a TETO Brasilpermitieron mejorar la disponibilidad y la calidad del agua para más de 3.250 personas, al tiempo que fortalecieron la gestión comunitaria del recurso. En territorios donde cada interrupción del suministro tiene consecuencias inmediatas, garantizar agua segura significa reducir riesgos sanitarios y abrir oportunidades de desarrollo.

Chile: agua segura en un contexto de sequía estructural

En Chile, la zona central enfrenta una escasez hídrica estructural, agravada por más de una década de sequía prolongada. En este contexto, el acceso al agua potable y la fiabilidad de los sistemas existentes se convierten en desafíos críticos, especialmente en comunidades rurales.

A través del programa Suministro de agua desarrollamos proyectos en Colina y Curacaví, en colaboración con las cooperativas de Agua Potable Rural (APR). El objetivo fue generar nuevas fuentes de agua y mejorar su calidad, fortaleciendo al mismo tiempo la gestión local del recurso.

Los resultados incluyen:

  • Un beneficio volumétrico estimado de 4.500 m³ de agua por año,
  • Impacto directo en casi 5.000 personas,
  • Mejoras en 14 escuelas,
  • Talleres WASH para promover el uso seguro y responsable del agua en contextos de sequía.

Estos proyectos demuestran que la seguridad hídrica no depende solo de infraestructura, sino también de educación, gobernanza y participación comunitaria.

América Latina: soluciones escalables junto a GRUNDFOS

A similar approach is applied to the projects we develop with GRUNDFOS Un enfoque similar se aplica en los proyectos que desarrollamos junto a GRUNDFOS en Brasil, Chile, Colombia, México y Argentina. Desde 2020, estas iniciativas de acceso al agua han alcanzado a más de 50.000 personas, mediante la implementación de 830 soluciones, entre ellas:

  • Filtros familiares,
  • Dispensadores comunitarios,
  • Sistemas de recolección de agua de lluvia,
  • Mejoras en almacenamiento y distribución.

En estos contextos, cada litro de agua segura disponible tiene un impacto directo en la salud, la educación y las oportunidades económicas de las comunidades. La escala del desafío exige soluciones adaptables, pero siempre diseñadas desde la realidad local.

Más allá del volumen: cómo se construye la seguridad hídrica

Estos proyectos muestran que la crisis del agua no es solo una cuestión de volumen global. Reducir pérdidas, mejorar la calidad, acercar el agua a quienes no pueden acceder a ella y fortalecer capacidades locales son acciones que marcan la diferencia cuando el recurso es tan limitado.

Hablar de seguridad hídrica implica:

  • Proteger y restaurar cuencas,
  • Mejorar la eficiencia en los usos productivos,
  • Implementar soluciones basadas en la naturaleza,
  • Apostar por inversiones de largo plazo con impacto medible.

Cuando el margen disponible es menor al 1%, cada decisión cuenta. La forma en que gestionamos el agua hoy define no solo el acceso actual, sino la resiliencia de los sistemas hídricos de los que dependerán las próximas generaciones.

Un desafío compartido

El agua no pertenece a una sola organización, sector o territorio. Es un recurso compartido, interconectado y vulnerable. Por eso, construir seguridad hídrica sostenible requiere colaboración entre comunidades, empresas, gobiernos y organizaciones de la sociedad civil.

En Agua Segura trabajamos para que cada proyecto contribuya a fortalecer el sistema completo, desde la cuenca hacia lo global. Porque cuando se trata de agua, la sostenibilidad no es una opción: es una condición para el futuro.

Cómo medir la huella ambiental para tomar mejores decisiones: el valor de digitalizar el consumo de agua, energía y residuos

Cómo medir la huella ambiental para tomar mejores decisiones: el valor de digitalizar el consumo de agua, energía y residuos

La sostenibilidad ya no se basa únicamente en compromisos o declaraciones. Hoy, las empresas necesitan datos confiables para comprender su impacto ambiental, identificar oportunidades de mejora y tomar decisiones estratégicas que generen resultados medibles.

En este contexto, medir la huella ambiental dejó de ser un ejercicio de reporte para convertirse en una herramienta de gestión. Conocer cómo una organización consume agua, energía y recursos, y cómo genera residuos, permite transformar información en acciones concretas que reducen costos, disminuyen riesgos y fortalecen la competitividad.

En Agua Segura creemos que la gestión ambiental comienza con el conocimiento. Por eso desarrollamos, junto a Unplastify, el Environmental Footprint Tool, una plataforma que permite digitalizar consumos, simular escenarios y diseñar estrategias personalizadas para mejorar el desempeño ambiental de las organizaciones.

La gestión ambiental comienza con los datos

Muchas empresas conocen cuánto pagan por agua, electricidad o gestión de residuos, pero pocas cuentan con una visión integrada de cómo esos consumos impactan en sus costos, su operación y sus objetivos de sostenibilidad.

La falta de información consolidada suele dificultar preguntas fundamentales como:

  • ¿Dónde se encuentran las mayores oportunidades de ahorro?
  • ¿Qué impacto tendría incorporar nuevas tecnologías?
  • ¿Cómo cambiarían los costos frente a nuevas regulaciones o variaciones tarifarias?
  • ¿Qué proyectos generan el mayor retorno ambiental y económico?

Responder estas preguntas requiere información actualizada, indicadores comparables y herramientas que permitan analizar distintos escenarios antes de invertir.

¿Qué es el Environmental Footprint Tool?

El Environmental Footprint Tool es una plataforma diseñada para ayudar a las organizaciones a medir, analizar y optimizar su desempeño ambiental mediante una gestión basada en datos.

La herramienta integra tres dimensiones fundamentales:

  • Consumo de agua
  • Consumo de energia
  • Gestión de residuos

A partir de esta información, permite construir un diagnóstico continuo de la operación e identificar oportunidades concretas de mejora.

Más que un tablero de indicadores, funciona como un sistema de apoyo para la toma de decisiones.

Digitalizar para gestionar mejor

Uno de los principales desafíos en sostenibilidad es que muchas decisiones todavía se toman de forma reactiva.

Digitalizar el consumo permite pasar de una lógica basada en estimaciones a una gestión continua, donde la información se convierte en una ventaja competitiva.

El Environmental Footprint Tool permite:

  • digitalizar consumos de agua, energía y residuos;
  • comparar el desempeño con referencias obtenidas de una base de datos propia;
  • detectar oportunidades de ahorro económico y operativo;
  • acceder a recomendaciones mediante inteligencia artificial para orientar la toma de decisiones.

Esta información facilita la identificación de prioridades y acelera la implementación de mejoras con impacto medible.

Simular escenarios antes de invertir

Una de las funcionalidades más valiosas de la plataforma es la posibilidad de realizar simulaciones.

Antes de implementar una solución, las organizaciones pueden analizar distintos escenarios considerando variables como:

  • Cambios regulatorios
  • variaciones en costos;
  • incorporación de nuevas tecnologías;
  • estrategias de reducción de consumo.

Además, el sistema estima la inversión necesaria y los ahorros directos e indirectos asociados a cada alternativa.

Esto permite reducir la incertidumbre y priorizar proyectos con mayor impacto ambiental y financiero.

De los datos a la implementación

Medir es solo el primer paso.

El verdadero valor aparece cuando la información se transforma en proyectos concretos.

Por eso, Agua Segura acompaña a las organizaciones durante todo el proceso:

  • identificación de oportunidades;
  • diseño de soluciones;
  • selección y coordinación de proveedores;
  • seguimiento de la implementación;
  • Medir es solo el primer paso.

Este enfoque integral permite convertir la estrategia ambiental en resultados verificables.

Agua, energía y residuos: una mirada integrada

Tradicionalmente, estos recursos fueron gestionados por separado.

Sin embargo, cada vez existe mayor evidencia de que forman parte de un mismo sistema.

Reducir el consumo de agua puede disminuir el uso de energía. Optimizar procesos puede reducir simultáneamente residuos y costos. Implementar soluciones eficientes puede generar beneficios ambientales y económicos al mismo tiempo.

Por eso, una visión integrada permite identificar oportunidades que muchas veces pasan desapercibidas cuando cada indicador se analiza de manera aislada.

La sostenibilidad también genera eficiencia

Las empresas enfrentan hoy nuevos desafíos:

  • mayor presión regulatoria;
  • objetivos ESG más exigentes;
  • expectativas crecientes de inversores y consumidores;
  • necesidad de reducir costos operativos;
  • gestión de riesgos asociados al agua y al cambio climático.

Contar con herramientas que permitan medir, comparar y proyectar escenarios facilita responder a estos desafíos con información objetiva.

La sostenibilidad deja de ser únicamente una meta ambiental para convertirse también en una herramienta de eficiencia y resiliencia empresarial.

Tecnología para una mejor gestión ambiental

La transformación digital también está llegando a la gestión de los recursos naturales.

Herramientas como el Environmental Footprint Tool permiten que las organizaciones evolucionen desde una gestión reactiva hacia una gestión preventiva, basada en indicadores y evidencia.

Esto facilita:

  • mejorar el desempeño ambiental;
  • reducir costos;
  • optimizar inversiones;
  • fortalecer la estrategia ESG;
  • avanzar hacia modelos de producción y operación más sostenibles.

Del compromiso a la acción

La sostenibilidad comienza cuando las decisiones pueden medirse.

Digitalizar consumos, comprender el impacto de las operaciones y evaluar distintos escenarios permite pasar del diagnóstico a la acción con mayor velocidad y precisión.

En Agua Segura creemos que el futuro de la gestión ambiental dependerá cada vez más de la capacidad de transformar datos en decisiones y decisiones en impacto positivo.

El Environmental Footprint Tool fue desarrollado precisamente con ese objetivo: ayudar a las organizaciones a convertir información en soluciones concretas para avanzar hacia una gestión más eficiente, resiliente y sostenible.

Agua Segura en World Water Week 2026: ¿importa el agua para los negocios?

Nos entusiasma compartir que estaremos presentes en la edición 2026 de World Water Week (linkedin.com/company/world-water-week) con nuestra sesión "Does Water Matter for Business?" (¿Importa el agua para los negocios?).

En un mundo donde el retorno de la inversión (ROI) guía las decisiones de capital, los proyectos de agua todavía se tratan, con demasiada frecuencia, como filantropía. Pero si el agua es esencial para la productividad, la resiliencia, la continuidad operativa y el futuro de la industria, entonces necesitamos hacernos una pregunta más práctica: ¿cómo construimos un caso de negocio para el agua lo suficientemente sólido como para influir en la asignación de capital?

Un panel de referencia en gestión hídrica empresarial

Junto a nuestra anfitriona y moderadora Sara Hoversten (linkedin.com/in/sarahoversten), de Bonneville Environmental Foundation - BEF (linkedin.com/company/bonneville-environmental-foundation), exploraremos esta pregunta junto a un grupo excepcional de panelistas:

German Otalora Castro, from Microsoft (linkedin.com/in/german-otalora-castro-b41b5046 / linkedin.com/company/microsoft)
Yoshiko Hino, from Suntory Global Spirits (linkedin.com/in/yoshiko-hino-7b2158196 / linkedin.com/company/suntoryglobalspirits)
Santosh Govindaraju, from GRUNDFOS (linkedin.com/in/santoshgovindaraju2772 / linkedin.com/company/grundfos)
Catalina Deluchi, from Agua Segura (linkedin.com/in/catalinadeluchi/en / linkedin.com/company/aguasegura)
Antonella Maggioni, from Agrow (linkedin.com/in/antonella-maggioni-8885b36b / linkedin.com/company/agrow-analytics)

De qué hablaremos

La conversación abordará cómo se enmarca el agua dentro de las decisiones empresariales —como riesgo, costo, sostenibilidad, eficiencia, resiliencia de la cadena de suministro, CAPEX o estrategia— y qué se necesita para que el agua pase del compromiso a la inversión real.

Detalles del evento

Room A4, Level 6
Tuesday, August 25, 2:00 PM CEST
World Water Week 2026, Stockholm

La sesión también estará disponible en línea. Podés unirte de forma virtual registrándote a través del sitio web oficial de World Water Week.

Esperamos verte allí —presencial o en línea— en una conversación sobre agua, inversión, resiliencia y el futuro de los negocios.

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Cómo medir la huella ambiental para tomar mejores decisiones: el valor de digitalizar el consumo de agua, energía y residuos

Día Mundial del Medio Ambiente: por qué el plástico es también una crisis del agua

Cada 5 de junio, el mundo se detiene un momento para recordar algo que debería ser evidente: el planeta que habitamos tiene límites. El Día Mundial del Medio Ambiente, impulsado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), es una oportunidad para poner en agenda los desafíos ambientales más urgentes y convocar a la acción colectiva.

Este año, en Agua Segura, queremos hablar de una conexión que muchas veces pasa desapercibida: la relación entre los plásticos y la crisis del agua. Una relación que no es metafórica. Es química, ecosistémica y profundamente territorial.

El plástico no desaparece. Se fragmenta y llega al agua

Cuando un plástico no se gestiona correctamente, no desaparece. Se fragmenta en partículas cada vez más pequeñas —los llamados microplásticos— que terminan en ríos, cuencas, acuíferos y océanos. Según datos del PNUMA, cada año ingresan al océano entre 9 y 14 millones de toneladas de plástico. Pero el problema no empieza ni termina en el mar.

Los microplásticos se han encontrado en fuentes de agua potable, en suelos agrícolas, en tejidos de peces y en la sangre humana. Afectan la biodiversidad acuática, alteran los ciclos naturales de los ecosistemas y comprometen la calidad del agua que comunidades enteras necesitan para vivir, producir y desarrollarse.

La crisis del plástico y la crisis del agua no son dos problemas separados. Son dos síntomas del mismo modelo de producción y consumo que ignora los límites naturales del planeta.

Seguridad hídrica y biodiversidad: un sistema interdependiente

En Agua Segura trabajamos a diario con esta realidad sobre el terreno. Sabemos que la seguridad hídrica no se garantiza solo con infraestructura. Depende de ecosistemas sanos, cuencas funcionales, suelos que infiltren bien y comunidades con capacidad de cuidar y gestionar el recurso.

Cuando los ecosistemas se contaminan —con plásticos, con agroquímicos, con residuos industriales— se rompe esa cadena. Los humedales pierden capacidad de retención. Los suelos degradados ya no filtran como antes. Las comunidades que dependen de fuentes superficiales o subterráneas quedan expuestas.

Por eso, hablar de medio ambiente el 5 de junio es también hablar de agua. Y hablar de agua es hablar de los sistemas naturales que la sostienen: bosques, humedales, suelos, ríos, acuíferos. Todos ellos amenazados, entre otras cosas, por la contaminación plástica.

¿Qué pueden hacer las empresas?

Las organizaciones tienen un rol que no puede delegarse. No solo porque el plástico y el agua forman parte de sus cadenas de valor, sino porque tienen la capacidad de escalar soluciones que van más allá de sus propias operaciones.

Este año, junto a Unplastify, desarrollamos una serie de propuestas especiales para que equipos corporativos puedan conectarse con esta agenda de manera concreta, significativa y transformadora:

Charla inspiracional: una sesión de sensibilización sobre el impacto de los plásticos en el agua, la naturaleza y las comunidades. Ideal para generar conciencia interna y abrir conversaciones sobre sostenibilidad dentro de los equipos.

Taller de diseño de soluciones: una dinámica participativa para co-crear respuestas concretas a los desafíos del plástico y el agua. Una actividad que combina creatividad, colaboración y propósito.

Jornada de limpieza: una experiencia de acción colectiva en contacto con la naturaleza urbana. Porque el cambio también se construye con las manos.

Estas propuestas no son solo actividades de team building. Son oportunidades para que las organizaciones integren la agenda ambiental desde adentro, con equipos que comprenden el problema, se comprometen con la solución y generan cultura de sostenibilidad.

El 5 de junio es una fecha. El compromiso es permanente

El Día Mundial del Medio Ambiente cumple una función importante: visibiliza. Pero la crisis ambiental no tiene fecha de vencimiento ni se resuelve con una jornada de concientización. Requiere decisiones estratégicas, inversión sostenida y voluntad de cambiar modelos de producción y consumo que llevan décadas de inercia.

En Agua Segura creemos que las empresas que entienden esto tienen una ventaja competitiva real: construyen resiliencia antes de que la escasez los obligue a hacerlo. Diseñan soluciones antes de que los reguladores las exijan. Generan valor para el territorio antes de que la conflictividad social lo requiera.

El plástico en el agua no es solo un problema ambiental. Es un indicador de cómo una organización se relaciona con el ecosistema del que depende. Y cambiarlo es posible, medible y necesario.

¿Tu empresa quiere activar el Día del Medio Ambiente con impacto real?

Junto a Unplastify diseñamos propuestas a medida para equipos que quieren ir más allá de la comunicación y conectarse con la acción ambiental concreta. Charlas, talleres y jornadas de limpieza pensadas para generar conciencia, creatividad y compromiso.

Si te interesa explorar cómo podemos acompañar a tu organización este 5 de junio —y más allá de esa fecha— escribinos para coordinar una llamada. Estamos para ayudarte a diseñar una estrategia de impacto hídrico y ambiental que tenga sentido para tu empresa y tu territorio.

Contactanos en aguasegura.com y hablemos.

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